Es tiempo de solidaridad bibliotecaria, ahora y siempre

La Navidad es una época en la que se respira solidaridad. Todos nos acordamos más de los que menos tienen, y de hecho suele ser la temporada más importante para la recaudación por parte de las ONG que se ocupan de intentar acabar con situaciones de pobreza, exclusión e injusticia social. También en el entorno bibliotecario hay muchas organizaciones que intentan en todo el mundo que las poblaciones empobrecidas puedan tener acceso a la información y el conocimiento, como es su derecho. Vamos a ver algunos ejemplos de solidaridad bibliotecaria -algunos más conocidos, otros menos-, y vamos a daros algunas pistas de qué podéis hacer desde vuestra biblioteca para ayudar.ONGbiblios_Bubhisher

Bubisher, la referencia en España

Empezando por los ejemplos más conocidos, en España tenemos Escritores por el Sáhara-Bubisher, una asociación sin ánimo de lucro que desde 2008 ha ido construyendo en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) una red de bibliotecas y bibliobuses. Sus actividades incluyen la adquisición y distribución de libros y material escolar y de oficina, registro y catalogación de documentos, fomento de la lectura, escritura y expresión oral en español y cursos de formación. Ya están presentes en tres de estos campamentos, empleando a diez trabajadores saharauis que se encargan de mantener las bibliotecas y potenciar el uso del español como segunda lengua para los refugiados.

Sus logros han sido posibles gracias a la colaboración, entre otras, de la Biblioteca Central de Cantabria, las Bibliotecas Públicas del Estado de Zamora y Toledo, las Bibliotecas Públicas de Ermua, León, Las Rozas y Villa de Vallecas; y las municipales de Mérida, Chichón, Mejorada del Campo y Azuqueca de Henares. Tenéis más información en su web www.bubisher.org/colabora.

Fuera de nuestras fronteras, seguro que habéis oído hablar de Bibliothèques Sans Frontières (BSF), la organización fundada en Francia (aunque con presencia ya en 20 países, entre los que no se incluye España, especialmente conocida por su Ideas Box, un kit multimedia para poblaciones de refugiados y personas en situación de vulnerabilidad durante emergencias humanitarias, que empezaron a utilizar por primera vez en Burundi en febrero de 2014 en un proyecto piloto impulsado junto a ACNUR, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados.

ONG_biblios_IdeasBoxLa Ideas Box está formada por cuatro componentes -uno de gestión, otro de cine, otro de biblioteca y un último de TICs- e incluye, entre otras cosas, 15 tabletas, 4 ordenadores portátiles con conexión a internet vía satélite, 50 lectores de libros electrónicos con 5.000 libros, y 250 libros en papel, además de cámaras de vídeo y materiales para manualidades.

Mediante estas “cajas de ideas”, BSF ayuda a los refugiados para que puedan seguir conectados con el mundo y recibir así información que es vital para ellos, acceder a una formación que refuerce la que reciben en las escuelas (o, en el caso de los adultos, formación profesional y alfabetización), y reconstruir su vida comunitaria. En estos momentos, la ONG está solicitando donativos para apoyar el despliegue de estas “Ideas Box” entre los refugiados sirios que están llegando a Europa. Con ellas, estas personas podrían contar con lugares seguros en los que acceder a información, por ejemplo, sobre los procedimientos administrativos para obtener el estatuto de refugiados, el estado de las rutas de tránsito y los servicios disponibles a nivel local para aliviar su sufrimiento. Hace mucho frío allá donde están.

De India a Lituania

Read Global no es tan conocida en nuestro país, pero es una de las organizaciones pioneras en cuanto a la creación de bibliotecas comunitarias y centros de recursos en países empobrecidos. Desde que comenzaron en 1991 han ido extendiendo su trabajo por India, Nepal y Bhután, y se benefician de sus centros más de dos millones de habitantes de poblaciones rurales en las que la mayor parte de las mujeres son analfabetas y la mayoría de las familias viven por debajo del umbral de la pobreza.

Su modelo es interesante porque los Centros Read que se crean son propiedad de la comunidad y gestionados por ella. Cada centro cuenta con una biblioteca, una sala de informática, una sección para mujeres y otra para niños, y una sala de formación. Trabajan con entidades locales para realizar actividades educativas y de empoderamiento económico, en especial de las mujeres. Además, sus centros son autosostenibles porque crean empresas locales, desde cooperativas agrícolas hasta empresas de alquiler de tractores, que generan empleo local y cuyos beneficios están dedicados a cubrir los costes de mantenimiento y las actividades de los centros Read. Ya han creado 85 centros hasta la fecha.

Tenéis más información en readglobal.org y en este vídeo, en el que podéis conocer más sobre su trabajo y sobre la maravillosa historia de una anciana de 85 años de una pequeña aldea de Nepal, analfabeta y casada a los 11 años, que nunca había visto una biblioteca pero que donó su tierra para construir una y cambiar la historia de las niñas de su pueblo.

Con otro enfoque completamente distinto, otra organización interesante es Electronic Información for Libraries (EIFL), una entidad sin ánimo de lucro con sede en Lituania creada en 1999 por una fundación parte de la Red de la Soros Foundation, que empezó a trabajar con bibliotecas del centro y el este de Europa, pero que hoy se extiende también a África y la región de Asia-Pacífico gracias a la financiación de organizaciones como la UNESCO y de la Bill & Melinda Gates Foundation.

Trabajan con las bibliotecas para facilitar que las comunidades de países en desarrollo puedan acceder a tecnologías y contenidos digitales superando las barreras legales y económicas que se lo impiden, para favorecer así su desarrollo económico, científico y social. Tienen, por ejemplo, programas para impulsar la innovación bibliotecaria, programas para proporcionar licencias de acceso a recursos electrónicos para la educación e investigación, y programas para promover un sistema de propiedad intelectual más justo para las bibliotecas, que incluyen recursos, formación y acciones de incidencia política.

Qué podéis hacer

Si queréis colaborar desde vuestra biblioteca en acciones de estos u otros tipos, podéis contactar con alguna de estas organizaciones y podéis hablar con la Coordinadora de ONG de Desarrollo de vuestra comunidad autónoma. En ella os podrán orientar sobre organizaciones que trabajen en los países empobrecidos en proyectos relacionados con bibliotecas, educación y alfabetización.

Lo más eficiente es colaborar con organizaciones profesionalizadas que tengan una experiencia de trabajo consolidada con organizaciones locales. Evitad aventuras individuales: el trabajo en cooperación es complicado y requiere un buen conocimiento de las comunidades, de las barreras legales, sociales y culturales que se pueden encontrar, y de qué tipo de acciones funcionan y cuáles no. Lo que está en juego no es la necesidad de calmar nuestras conciencias sino el futuro de personas que viven en situaciones muy difíciles. Es importante no malgastar recursos, tiempo y, sobre todo, no embarcarse en acciones que, sin el conocimiento del terreno y la experiencia adecuada, pueden hacer más daño que bien.

ONGBibliotecas_pobrezaceroUna vez al habla con las organizaciones cuyas necesidades y enfoque encaje mejor con lo que queréis aportar, podréis coordinar con ellas el tipo de acciones que puede desarrollar la biblioteca: lo más probable es que pasen por organizar acciones de recaudación de fondos y de sensibilización de la comunidad sobre cuestiones como la pobreza, el desarrollo sostenible y la justicia social. Muchas ONG llevan años trabajando en Educación para el Desarrollo, casi siempre desde el ámbito de las escuelas, por lo que cuentan con materiales estupendos y trabajadores o voluntarios formados que pueden ayudaros en la tarea.

En FESABID, además, existe un grupo de trabajo sobre cooperación al desarrollo y bibliotecas en el que os pueden orientar si queréis impulsar vuestras acciones en esta materia. Ésta es su página web.

Lo que está claro es que hay mucho por hacer y que son muchas las personas que necesitan que pasemos a la acción. Y también que los sentimientos de solidaridad no deberían acabarse el día que empiezan las rebajas de enero. Esperamos que este post os ayude a acordaros de esto todo el año. ¡Feliz Navidad!

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