Homo sapiens, Homo Deus, Homo byblos

 

El otoño literario de este 2018 está coronado, en cuanto a libros de no ficción, por el último ensayo del historiador estrella del momento Yuval Noah Harari. Sus 21 lecciones para el siglo XXI llevan semanas posicionadas en el número uno de ventas y nosotros nos alegramos. Voces interesantes, en cada momento y lugar, que arrojen una mirada lúcida sobre la actualidad puede haber muchas: pero que lleguen masivamente al gran público no tantas.

 

Obviamente que Obama o Bill Gates recomendasen Sapiens: de animales a dioses, el ensayo que lo catapultó, ha ayudado mucho a que así sea. Pero lo más valioso, se esté o no de acuerdo con todas las predicciones de Harari, es su apuesta por unos valores ilustrados adaptados al movedizo tiempo que estamos viviendo.

¿Tomará alguna idea Ridley Scott a la hora de adaptar el ensayo de Harari de la película de 1981 ‘En busca del fuego’ de Jean-Jacques Annaud: en la que sapiens y neandertales se enfrentaban por el fuego?

Si en Sapiens (deseando ver estamos qué adaptación al cine hace Ridley Scott) Harari cifraba el éxito del menos dotado evolutivamente Homo sapiens para prosperar, y hacerse dueño y señor del planeta, en su capacidad para construir un relato: y después en Homo Deus nos advertía del siguiente estado evolutivo que desechará al sapiens para, inteligencia artificial mediante, alumbrar al Homo Deus. Aquí, osados, nos adelantamos y sin intención alguna de enmendarle la plana a Harari aventuramos que también cabe la posibilidad del Homo byblos.

Si Darwin cifró en la adaptación al medio la evolución de los seres vivos en El origen de las especies; Richard Dawkins lo hizo en el egoísmo de nuestros genes en El gen egoísta; y Steve Pinker denunció las manipulaciones ideológicas sobre la naturaleza defendiendo el peso de la herencia al nacer en La tabla rasa: nuestra teoría en torno al Homo byblos no suena tan marciana (aunque eso sí: mucho más pobremente argumentada).

 

Darwin nunca podría haber predicho que su teoría de la evolución ‘inspiraría’ cosas como Hace un millón de años (1966) pero qué duda cabe que Raquel Welch como cavernícola era toda una evolución.

 

El Homo Deus al que nos abocan las predicciones de Harari se sustenta en la cultura, en el conocimiento acumulado por el Homo sapiens, que una vez evolucionado y alcanzada la divinidad, gracias a la cultura y el conocimiento, posibilita el advenimiento del siguiente paso evolutivo. No es la naturaleza, como en Darwin, la que marca el ritmo, ni siquiera la cultura: sino la tecnología. Y si los vituperados sapiens que somos no queremos perder el poder tan pronto (aunque visto lo visto sería hasta deseable): más nos vale ponérselo un poco más difícil al prepotente heredero que nos pisa los talones dándole cancha al Homo byblos.

De la palabra byblos deriva biblion origen de Biblia y biblioteca. Ahora que las religiones languidecen irremediablemente como vertebradoras del orden social (solo hay que ver sus estertores en la rabia yihadista que quiere morir matando): el último refugio sigue siendo la cultura. Claro que para eso el nuevo culto a la tecnología está haciendo muy bien los deberes para conseguir que los Homo sapiens vendamos barato y fácil nuestro futuro. Antes la posteridad se alcanzaba a través de logros culturales, pero ahora que la inmortalidad está a la vuelta de la esquina gracias a la biotecnología: ¿para qué va necesitar el Homo Deus lo que entendemos todavía por cultura?

The fuzzy (el equivalente en inglés a ser ‘de letras’) and the techie (el equivalente a ser ‘de ciencias’): porqué las humanidades gobernarán el mundo digital. El ensayo del pope Silicon Valley que habla de la necesidad de las humanidades en el mundo digital.

Si en 2017 la revista especializada holandesa ‘Intelligence’ publicaba un estudio que demostraba que nuestros antepasados de la era victoriana eran más inteligentes que nosotros; en 2018 un nuevo estudio publicado en Noruega en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ vuelve a incidir en que el coeficiente intelectual humano ha caído 7 puntos en las últimas décadas.

Todo viene a refrendar la necesidad de ese Homo byblos pero, si así y todo, necesitamos todavía convencernos: la actualidad siempre viene a nuestro auxilio. Es el caso del experto e inversor en grandes compañías de Silicon Valley (el jardín del Edén tecnológico) Scott Hartley, autor del libro The fuzzy and the techie, que en una reciente entrevista en ‘Retina‘ defiende a las humanidades como tabla de salvación para no perder la partida frente a la apisonadora de la inteligencia artificial.

De forma intuitiva, como lo hacemos aquí todo, ya defendíamos hace dos años, en Léeme soy community manager, que había que promover “acciones formativas que sirvan para dar contenido cultural a tanta tecnología“. En ese mismo post recogíamos lo que el Foro Económico Mundial de Davos decía que iba a ser lo más importante en el mundo hipertecnologizado en el que estamos: el pensamiento crítico y la creatividad. Así que las palabras de Hartley solo vienen a refrendar la trascendencia de las humanidades en la actualidad.

 


Según un artículo en ‘Xataka’ la ventas de libros en papel lejos de desaparecer se mantienen. En este anuncio francés de hace 5 años ya decían claro: el papel nunca morirá.

 

Si a esto sumamos que, como nos desvelan en ‘Xataka’, que los libros en papel, lejos de perder la batalla contra los digitales, se mantienen e incluso prosperan: solo nos cabe decir que dos + dos = cuatro y que el Homo byblos que proponemos como alternativa no suena nada descabellado.

¿Estamos defendiendo una regresión? ¿vamos de luditas? Para nada. Lo que abogamos con ese Homo byblos es una aceptación de la tecnología desde un prisma humanista, desde una memoria de dónde venimos: y de donde venimos es de la cultura impresa, de la cultura escrita. Lo de que una sola imagen vale más que mil palabras es mentira: para interpretar una sola imagen correctamente antes han tenido que escribirse mucho más que mil palabras para poder nombrar y aprehender lo que en ella vemos.

 

El monolito de ‘2001 odisea en el espacio’ (1968) puede que fuera un smartphone. Fotomontaje de la revista ‘Hobby consolas’.

 

Harari en una entrevista, a raíz de su último ensayo, revelaba que los poderosos no tienen smartphones. En una sociedad en la que despreciamos nuestra privacidad en pos de visibilidad en las redes: los que de verdad mueven los hilos siguen marcando la diferencia y se protegen contra esos ladrones de tiempo que quieren captar y retener nuestra atención para que sintamos todo el tiempo y pensemos poco. Ellos serán los elegidos, los Homo Deus que agudicen esas desigualdades que ya no se sustentarán en la riqueza sino en el código genético.

Por eso si no queremos ser como los simios del principio de 2001, odisea del espacio (1968) ante el monolito reconvertido en smartphone; si no queremos que la soberanía del futuro pase de la ciudadanía ignorante a los algoritmos inteligentes como aventura Harariprogresemos sin desperdiciar lo que nos ha llevado hasta aquí. En la carrera por la evolución entre el Homo sapiens y el Homo Deus el combustible es la cultura, esa cultura que custodian las bibliotecas. La IA está dando clases de apoyo intensivas para superarnos: no cedamos tan fácilmente el testigo.

 

Una de las coreografías con robots de la española Blanca Li.

 

En la entrevista con Hartley se menciona a la bailarina Catie Cuan: que actualmente trabaja en el Laboratorio de Robótica, Automatización y Danza de la Universidad de Illinois. La bailarina está enseñando movimientos más gráciles y elegantes a los robots para (textualmente) “facilitar la interacción con los humanos y generar confianza”. Nunca mejor dicho: para que nos confiemos.

Hace unos años la bailarina y coreógrafa española afincada en París, Blanca Li, indagó en la misma línea con sus coreografías compartidas con robots. Pero como confiamos en que, sea el que sea, el Homo que prevalezca: lo #bibliobizarro no se pierda nunca. Por eso, antes que con Catie Cuan o Blanca Li, preferimos cerrar con Dee D. Jackson y su hit de 1978 ‘Automatic lover’. Dudamos mucho que ninguna inteligencia artificial, por avanzada que esté, alcance a descifrar el significado de tamaño delirio cibernético-disco. El cortocircuito está asegurado.

 

 

Leer te da mundo

 

 

Sri Lanka

Thailandia

Tibet

Yugoslavia

Thailandia – Francia

Italia

Kabul

La Habana

Kuwait

Italia

Burma-India

Thailandia

Afganistán

 

Camboya

India

Kuwait

Kabul

India – Yemen

India

Sri Lanka

Sri Lanka – Venecia

Yemen

India

 

Selección de fotografías de la serie On reading de Steve McCurry.

Serie completa en su web.

 

 

Tonto el que lo lea (postDíadelLibro)

 

Titular con una frase infantil un post relaja mucho. Nadie puede albergar grandes expectativas visto el arranque. Pero es que después de lo intenso que se pone el discurso cuando de celebrar el Día del Libro se trata: se agradece recurrir a la tontería

Este es el post postDíadelLibro2018 y como todos los años estamos de resaca. Resacosos de citas de escritores famosos, de recomendaciones de libros, de imágenes idealizadas de lectores y libros, de frases entrecomilladas sobre las bondades de la lectura, de mil y una noticias y especiales en todos los medios celebrando al libro y a la lectura. Y ¿hoy qué?, ¿se habrá incrementado el número de lectores por ello?, ¿se cerrarán menos librerías? , ¿se apuntará más gente a las bibliotecas?

 

 

Que no, que no, que no estamos en la última fase de la borrachera, y después del subidón, subidón, nos hemos instalado en el muermo. Que no estamos patéticamente llorosos, proclamando que queremos mucho a la cultura, que la lectura es maravillosa, que los libros son maravillosos, que el muuuuuundooooo es maravilloso. Que no, que no vamos de descreídos, todo lo contrario. El que exista un Día Internacional del Libro está muy bien.

Como mínimo las librerías habrán aumentado sus ventas y las bibliotecas han podido programar actividades para deleite de sus usuarios. Pero es que para promocionar la lectura no queremos un día, queremos todos los días del año. A veces esto de los Días Internacionales de…. es como los propósitos de año nuevo: lavan la conciencia a base de buenos propósitos y después se olvidan con la misma facilidad que se formularon.

 

 

En las bibliotecas el Día del Libro son 365 (porque ahora ya ni los festivos se salvan teniendo plataformas de lectura digital o contenidos audiovisuales a la carta), y no estaría mal que si de verdad se quiere fomentar la lectura, se apostase por las mayores redes de circulación y fomento de la lectura que son las bibliotecas. Pero en pleno día de resaca, no es cuestión de ponernos intensos, por eso hemos recurrido a algo liviano para engalanar el post: a algunas de las viñetas del delicioso cómic Los libros en The New Yorker.

Tal y como demuestran las jocosas viñetas que durante años ha ido publicando el prestigioso medio neoyorquino: el libro, en sus diversas formas, ha sido la piedra angular sobre la que ha girado la cultura desde que se inventó la escritura.

 

 

Los libros han sido la fuente predominante, y única hasta no hace tanto, para indagar en el ser humano. Pero eso siempre ha requerido de tiempo, perseverancia y entrenamiento. Ahora los únicos entrenamientos aceptados voluntariamente son los que imponen los monitores de gimnasio. Si los tiempos no se avienen al esfuerzo necesario para asimilar las páginas de un libro, en lugar de leer libros habrá que leer las mentes, directamente, sin intermediarios, ni filtros. Algo que la noticia postDíadelLibro de que España es el tercer país de la UE que menos gasta en la lectura: solo viene a refrendar. Tanto reality y programa del corazón tenían que dar sus frutos tarde o temprano: leer las mentes ya que no los libros.

El sueño de todo publicista, empresario, político y de cualquiera (padres, hijos, pareja) que aspire a manipularnos para bien o para mal.

 

 

El primer paso ya lo está dando la tecnología. Hace unos días saltaba la noticia de que el más puntero de los institutos tecnológicos del mundo, el de Massachusetts (MIT) ha creado un casco capaz de leer los pensamientos con el nombre de Alter ego. El casco, compuesto de electrodos, detecta las señales neuromusculares que intervienen en la comunicación hablada. De este modo el casco es capaz de interpretar la voz interior: un hábito que, según el artículo de ‘Tendencias 21′ que es donde hemos conocido el invento, es muy común entre los lectores. El soliloquio que constituye nuestra banda sonora interior (efectos sonoros de las tripas aparte) ahora con subtítulos incorporados.

Es una forma pedestre de contarlo porque en realidad lo que hace el casco es transcribirlos en cualquier pantalla o dispositivo con una eficacia del 92%. La noticia tranquiliza por un lado (no puede leer los pensamientos cerrados, es decir los que no están pensados para verbalizarse); e inquieta por otro (la seguridad del dispositivo no está desarrollada por lo que está expuesto al pirateo).

Pensamientos pirateados: un nuevo frente se abre para la legislación que protege los derechos de autor. Aunque antes de legislar habrá que comprobar si los pensamientos pirateados merecen protección. En cualquier caso, cual mantra, ante la posibilidad de intrusismo mental habrá que repetirse continuamente ‘tonto el que lo lea’ como quien  coloca un cartel falso de protección con alarma en la fachada de su domicilio.

 

Los sensores desarrollados por el MIT para detectar la actividad neuromuscular y así transmitir los pensamientos.

 

El relato de Philip K. Dick en que se basó la película de Spielberg.

Quizás porque todo sea cada vez más complejo: el pensamiento se está haciendo tan simple que leer las mentes no va a exigir de tecnologías demasiado sofisticadas. La Inteligencia Artificial en pos de la complejidad humana, y los humanos en pos de la simpleza binaria de lo digital. Era inevitable con tanto SMS, whatssap, emojis y memes. Nos gustaría pensar que más que una involución se trata de un paso intermedio hacia la telepatía. Una forma superior de comunicación, que si se acompaña de empatía, podría ser la solución definitiva para nuestra especie.

En un artículo publicado en ‘Library Journal’ el profesor universitario estadounidense Michael Stephens repasaba cómo se representaban hace dos años (eso en Internet es mucho tiempo pero en el asunto en cuestión la cosa no parece haber variado mucho) los asuntos referidos a libros, bibliotecas y bibliotecarios en el lenguaje de los emojis. Entonces se lamentaba de que no existiera ningún emoji para representar una biblioteca o a un bibliotecario: y dos años después seguimos igual.

 

La historia de Miley Cyrus en emojis.

 

En 2018 Unicode Consortium, que es la organización de publicar nuevos emojis, entre los 157 nuevos monigotes que ha estrenado ha dado cabida a pavos reales, loros, dientes, microbios, rollos de papel higiénico y hasta tiques de la compra. Es cierto que ya existen emojis para libros, lectura, escritura, e incluso algunos emojis de edificios que bien podrían pasar por una biblioteca: pero a ver si para 2019 se crea algún emoji que represente a las bibliotecas/carios inequívocamente. ¿O en realidad no será necesario crear un emoji para representar a la profesión bibliotecaria?

No, no, que no vamos en plan lastimero, todo lo contrario. Revisando los principales emojis que hasta la fecha se han creado para representar las distintas profesiones lo cierto es que prácticamente todos podrían ser bibliotecarios.

 

 

En casi todos emojis laborales hay rasgos bibliotecarios. Tal es el perfil de una profesión que, en los últimos tiempos, va acumulando más capas que una milhojas en cuanto a competencias. Todo le viene bien.

Que si la lupa de los detectives; que si la bata de los médicos; que si el gorro de operario o el mono de mecánico cuando se rompe algo, y aburridos de esperar a que vayan a arreglarlo, agarran la caja de herramientas casera; que si los pinceles en los talleres; y por supuesto, el rayo cruzado en la cara a lo Bowie, porque puestos a ser cool pueden ser los más cool; y no incluimos el gorro de los soldados de la guardia real inglesa porque no queremos enrollarnos, pero es más que probable, que encontrásemos alguna semejanza (si estuviéramos preDíadelLibro habríamos dicho que son como la guardia real de la cultura: pero estamos en pantuflas así que mejor nos ahorramos tales cursilerías).

 

Vida de un bibliotecario en emojis.

 

Pero mirándolo desde otro prisma: que te conviertan en emoji no resulta nada halagador. Casi cualquier historia de un taquillazo de Hollywood o de muchos best sellers (de los de usar y tirar) se podria resumir en emojis. De ahí que tantos espectadores que buscan relatos adultos se hayan volcado en las series. Después de todo que no te jibaricen el pensamiento, que no te transformen en monigote: es de lo mejor que te puede pasar. Manías de ‘letrasados’ que se empeñan en alcanzar la simplicidad sin incurrir en simplezas.

Y mientras se nos pasa la resaca ponemos algo de música. No muy alta. Róisín Murphy tampoco es fácil de estereotipar. Esta tipa, desde que empezara con Moloko en los 90, se ha empeñado en sacar los pies del tiesto una y otra vez. Daría para mil emojis a cual más estrafalario, y aún así, no alcanzarían a describirla por completo. ¡Bien por ella! Terminar con su vídeo Whatever (Lo que sea) es toda una declaración de principios. Lo que sea antes que previsibles, o dicho de otro modo más acorde con el título del post: antes muertos que sencillos.

 

Pipas con sal, helados y #bibliotecas

Estos días se han difundido los resultados del estudio del Centro para la Comunicación Científica Directa de la Universidad de Lyon, según el cual hasta un 60% de los internautas no lee lo que retuitea, comparte y difunde a través de sus cuentas de redes sociales. Ya intuíamos que la teoría de la comunicación, tras la irrupción de internet, debería añadir el modelo diálogo de besugos; pero hasta ahora no había un estudio científico detrás que lo respaldara con tal contundencia. El postureo digital no conoce límites.

 

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Redes Sociales Panamá - Social Media Panamá - Ideando la expresión - Idearemos

 

En Egobiblio: narcisismo y bibliotecas en la era del selfie, se hablaba de masajearles el ego a los nativos digitales para atraerles a las bibliotecas; pero está claro que en esto de desplegar la cola cual pavos reales digitales, no se salva nadie (ni nativos, ni emigrantes). Vanitas vanitatum et omnia vanitas, que diría algún nativo digital que con suerte hubiera leído los cómics de Asterix; o como más gráficamente decía Harvey Keitel en un momento de Pulp fiction: “bueno, pero no empecemos a…

Después de esto dan ganas de callarse, y dedicarse a la vida contemplativa digital, sin intervenir nunca. Pero Javier Cercas en su columna en El País de la semana pasada, acudía en nuestra ayuda recuperando unas palabras de Gabriel Zaid:

“el problema cultural de nuestro tiempo no lo provoca la gente que no sabe leer ni escribir, sino la que no quiere leer y no para de escribir”

Por eso, si queremos espantar la sensación de pertenecer a ese grupo de gente, aprovechemos el verano para llevarle la contraria a la encuesta del CIS, que como una sentencia implacable, cae sobre nuestras cabezas, demostrando fría y estadísticamente que los españoles aún leen menos de lo que leían. Sin duda, deben estar muy atareados compartiendo cosas por las redes sociales, sin saber de qué van más allá del titular.

 

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Pero seamos prácticos, no caigamos en el desánimo, ni el victimismo bibliotecario; es el momento de pasar a la ofensiva. Esto es la guerra, y si no puedes con tu enemigo, únete a él que dijo Sun Tzu. A partir de aquí el post va a fomentar la lectura compartiendo cosas que no requieran leer ni un poco. El 60% de internautas que comparten o retuitean sin leer lo que comparten, podrán hacerlo tranquilamente; y al 40% que según el CIS no han leído un libro en el último año, hasta puede que saliven viendo fotos de libros. ¿Qué más se puede pedir con este calor?

 

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Ice cream books es el nombre de la cuenta de Instagram en la que se combinan deliciosos helados con libros.

 

ice8Las imágenes de la cuenta de Instagram Ice cream books (que lucen cual muestrario de heladería literaria en el post), consisten en helados de los más diversos gustos y sabores, estrellados contra las cubiertas de libros, dejando que se derritan para fotografiarlos. No queda muy claro, si la intención es recomendar a los libros en cuestión añadiéndoles una cremosa y refrescante capacidad de seducción; o por el contrario, afrentarlos volviéndolos inservibles por pegajosos.

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Umbral sopesando si practicar el lanzamiento de libro a la piscina

Es conocida la anécdota (pura leyenda o una boutade a las que tan proclive era el literato) según la cual el escritor Paco Umbral, arrojaba a su piscina aquellos libros que comenzaba a leer, y rápidamente detestaba. Condenándolos así a una muerte acuática.

Pero viendo las fotos de helados de esta cuenta de Instagram, a lo que se puede jugar es a imaginar qué sabores estrellaríamos, cual tartas de cine mudo contra sus portadas, según los autores o títulos. Si la intención es ensalzarlos o despreciarlos, queda al criterio de cada uno.

 

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No, no es que tengamos una instantánea de cuando Paco Umbral lanzaba un libro malo a su piscina. Pero perfectamente podría pasar por uno de ellos. Se trata de una de las obras del artista Ki-Bong Rhee, libros sumergidos que parecen criaturas marinas.

 

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Una portada estupenda para engalanarla con helado derretido de café

Eligiendo algunos ejemplos al azar, a más de una de las novelas de Kazuo Ishiguro le iría bien un cucurucho de after eight, por aquello de que pese a ser de origen nipón, ha sido de los que mejor ha retratado lo eternamente british. A Sumisión de Houellebecq se le podría derretir tranquilamente una tarrina con dos bolas de menta y limón, por su capacidad para incidir en los asuntos más delicados de la manera más ácida.

La excelente novela Middlesex de Jeffrey Eugenides, combinaría a la perfección con un corte mitad fresa y mitad chocolate. La segunda parte de El club de la lucha de Palahniuk supone todo un hito por publicarse en formato de novela gráfica; su trama promete resultar tan excitante en viñetas como lo fue antes en letra impresa y película. Así que la opción es un poco obvia: helado de café a ser posible con granos triturados, que aún le aporten más carácter. Y ya si hablamos del helado de ron con pasas, más allá de Charles Bukowski, habría mil títulos y autores entre los que elegir.

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Helado de jamón ibérico

¿Y la vainilla?, ¿para quién reservamos la vainilla o la crema tostada?, ahí dejamos que la imaginación, las filias y las fobias lectoras de cada uno tomen la palabra. Un libro/autor y un sabor de helado, podría ser una idea aprovechable para alguna actividad bibliotecaria; o para lanzar un juego este verano en las redes.

Ahora que existen helados hasta de cocido madrileño o chorizo, habría dónde elegir tanto para lo bueno como para lo malo (#librosderretidos sería buen hashtag por si alguien se anima a iniciar el juego). Pero cambiemos de asunto veraniego.

 

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Para compensar la sempiterna encuesta del CIS con sus deprimentes resultados sobre lectores en nuestro país; podemos consolarnos como tontos, con la caída del consumo televisivo que también se da por estas fechas. En este sentido, y viendo que ya va sobrado de texto el post; y estamos incumpliendo la promesa de dotarlo de contenidos a compartir, sin tener que leer más de dos segundos (¡qué ilusos!): aquí va una campaña de UNICEF Indonesia de hace unos años. Su eslogan lo dejaba claro: Mira lo que puedes encender cuando la pantalla está apagada (See what you can switch on when the screen is off)

 

 

Esta campaña de Unicef era del 2010, hace seis años el apagar la televisión aún era sinónimo de fomentar la actividad física o intelectual en los niños; pero en pleno 2016, y con fenómenos tales, como el generado por el lanzamiento de Pokemon Go: ¿aún queda alguien tan ingenuo como para pensar que la pantalla a controlar sea la de la televisión?

Precisamente esa pantalla tantas veces vituperada, también ha dado brillantes momentos en defensa de la lectura. Un ejemplo, todos los spots publicitarios de la cadena mexicana de Librerías Gandhi, que nunca te cansas de alabar y compartir para que que nadie se quede sin verlos:

 

 

Y falta el último componente imprescindible de un verano como manda la tradición, que enumerábamos en el título del post: las pipas (a ser posible con sal). En este sentido no hemos localizado ninguna cuenta de Instagram con fotos de portadas de libros cubiertas de cáscaras de pipas. Tanto sea impresa como digital, lo de leer y comer pipas (con cáscara se entiende) requiere de cierta práctica, que no está al alcance de cualquiera. Las protagonistas del multipremiado corto Pipas de Manuela Burló Moreno, está claro que optan por descartar lo de leer, y volcarse en las adictivas pipas con sal.

Son las perfectas representantes de ese 60% que comparte cosas sin leer en las redes; y también forman parte de ese 40% que no ha leído un libro durante el último año (ni durante el anterior, ni el anterior, ni el anterior, ni el… bueno no en el 2012 igual sí, que publicaron las Cincuenta sombras).

 

 

Desnudos integrales sin exigencias del guión (Shakespeare y el porno)

Que exista un libro con el título de Cómo hablar de los libros que no se escanear0001han leído (de Pierre Bayard) deja claro que lo del postureo no deja indemne ni a los amantes de la literatura. La vanidad intelectual quizás sea de las vanidades más absurdas por crecerse ante la ignorancia ajena: dejando al aire el corto alcance del que la exhibe. Si hay algo de lo que alegrarse, y al mismo tiempo agobiarse: es de que haya tanto por leer, y tanto por aprender. Una especie de seguro de vida mental que todo letraherido tiene a mano.

El reverso del libro de Bayard serían aquellos libros que has leído y de los que no quieres hablar. Algo absurdo, cuando lo de alta y baja cultura ha quedado como un anacronismo propio del muy lejano siglo XX: pero que pese a todo persiste en muchas cabezas.

Avergonzarse de ser curioso culturalmente, debería de estar penado: de todo se saca enseñanza, aunque sea la de no volver a repetir. Hace unos años, en la plataforma Tumblr, algún bromista creó una web al socaire del megaéxito de las Cincuenta sombras de Grey bajo el nombre Portadas para hombres: una serie de cubiertas con las que camuflar la dichosa trilogía, y salvaguardar la hombría de los lectores curiosos que querían saber qué estaba removiendo tanto a muchas féminas.

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En esto de expresarse sin tapujos culturalmente, las mujeres ganan a los hombres; no requieren tanta justificación para disfrutar sin subterfugios. Será por aquello de que, pese a lo que pueda aparentar: lo masculino requiere de más construcciones mentales para representarse que lo femenino. Pero dejemos los estudios de género para otro día, y abandonemos el juego del escondite lector, para asistir a su reverso: el exhibicionismo que busca la provocación, y nos convierte a todos en divertidos voyeristas.

Scott Rogowsky es un humorista neoyorquino para entendernos rápidamente, porque si atendemos a la descripción que proporciona en su cuenta de Twitter es: actress, activist, mother (es decir, actriz, activista y madre). Su última performance ha tenido lugar en el metro de la Gran Manzana, y ha consistido en hacer algo tan simple, y que afortunadamente sigue haciendo mucha gente: como es leer un libro mientras se desplaza por el subsuelo de la gran ciudad.

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Taxidermia para humanos: una guía para principiantes

La única peculiaridad es que las portadas de los libros que lee (impresas en tamaño king size) lucen títulos tan sugerentes como: 101 consejos para alargar el pene que puedes hacer en casa, en la oficina o de viaje, Mi lucha para niños (el libro de Hitler), 1000 lugares para visitar antes de que te ejecute el ISIS, Cómo salirte con la tuya en un asesinato: guía para principiantes o Comer ano de manera sencilla: siete leyes naturales para nuevos novios. Una cámara iba registrando las miradas furtivas y reacciones del resto de viajeros, ante la falta de pudor lectora de Scott.

Y mientras Scott pone a prueba la capacidad de sorpresa de los neoyorquinos bajo tierra; entre los habitantes de la ciudad que jamás toman el metro, en el Upper East Side de Manhattan: no sólo se camuflan los libros, sino bibliotecas enteras.

En tiempos de la Inquisición camuflar los libros era sinónimo de rebeldía, de subversión y desafío al sistema: en plena era neoliberal, disfrazar a los libros es símbolo de estatus y escalada social. Al menos eso se deduce de la clientela del decorador de bibliotecas Tatcher Wine, cuyos diseños de bibliotecas lucen en muchos de los pisos del exclusivo Park Avenue.

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Las bibliotecas diseñadas por Tatcher Wine

El resultado es de lo más chic, y se supone que no se trata de libros falsos y huecos, y tras esa elaborada fachada se encontrarán los contenidos que prometen. Otra cosa es si sus dueños se los habrán leído, o si son simples gestos de estatus social y de estar a la última. Durante años, lucir libros en una casa era signo de cierto nivel: todo pequeñoburgués que se preciara debía tener una biblioteca en su domicilio compuesta de clásicos, Biblia y enciclopedias para los niños. Era una manera de imitar a las clases superiores, la mayoría de las veces como simple oropel del deseo de ascenso social.

¿Qué pensaría el director de cine John Waters si visitase una de estas bibliotecas? El director de Pink Flamingos formuló a este respecto, el mejor consejo que se le puede dar a cualquiera, y que debería lucir en el frontispicio de más de una biblioteca:

Libros_John_WatersNo sabemos si por inspiración de Waters, pero lo cierto es que hasta las aplicaciones para ligar están incluyendo a la literatura como reclamo. Que Shakespeare está de permanente vigencia a través de adaptaciones cinematográficas, pero sobre todo, series de televisión mediante (Juego de tronos, Los Soprano, House of cards…) es algo innegable; y en su 400 aniversario está demostrando hasta tal punto su contemporaneidad en la cultura de masas: que incluso las aplicaciones para ligar recurren al Bardo de Avon para hacer más atractiva su propuesta.

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Shakespeare y lo porno

Grindr la pionera en este tipo de aplicaciones para ligar orientada al público gay, ha lanzado un vídeo protagonizado por la estrella del porno Colby Keller en el que recita el texto de Las siete edades del hombre de su obra Como gustéis (buscando paralelismos: a Cervantes ¿quién podría recitarle, acaso Nacho Vidal?). Ahora sólo falta que Tinder, la equivalente para el público heterosexual, copie la idea para que lo de ligar en la era digital se tiña de atractivo literario.

10Nadie como Shakespeare para retratar las pasiones del hombre, las grandezas y las miserias; el tándem pornografía-Shakespeare resulta de lo más natural si lo recita además un representante de una nueva corriente en la industria del sexo. Colby Keller es una estrella del porno, pero también es un artista, antropólogo y comunista, que ha hecho de su incursión en el mundo del porno una herramienta para un discurso teórico-práctico de contundentes premisas:

“El sistema no quiere personas conscientes, reflexivas y sexualmente satisfechas. Nos quiere tristes, vacíos, celosos y con ganas de traicionar al de al lado por un poco de confort extra”

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Porno para mujeres el libro de la directora de cine Erika Lust

En una sociedad en la que el exhibicionismo es una obsesión, la última frontera es la pornografía. La obscenidad publicitaria, política y ética hace que la pornografía esté más que instalada en el discurso de los medios, incluso cuando el sexo no está presente. La gente regala su intimidad a través de las redes; pero la sospecha de un pezón se censura en Instagram. La esquizofrenia de lo políticamente correcto llegando a los extremos.

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Amarna Miller, ¿la estrella porno de los hipsters?

La erotización, el exhibicionismo omnipresente lo satura todo, desactivando cualquier carga subversiva. Tal vez sea por eso, que el último asalto a la legitimidad cultural en nuestros días: sea el acceso de las estrellas del porno a los medios de masas con discursos que descolocan estereotipos.

Las estrellas del porno Sasha Grey, Amarna Miller, o la directora de cine érotico Erika Lust: están ganando protagonismo en los medios generalistas a fuerza de exhibir intelecto sin dejar de reivindicar su presencia en el mundo del porno.

Que su exhibicionismo literario y cultural peque de ostentoso en algún caso, no es relevante, cuando lo interesante no es lo que puedan decir (que también, según el caso) sino el cuestionamiento que su mera presencia plantea sobre cuestiones como: la libertad sexual, el feminismo, la teoría de los géneros, la explotación sexual y laboral o los tabúes que siguen vigentes en el hipócrita discurso de esos masa-media de los que hablaba la querida Chus Lampreave.

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Vistiendo libros, desnudando personas; lecturas de camuflaje, lecturas de exhibición. Empezamos con vacuas formas de disimular las carencias culturales; y terminamos con gente que lo enseña todo, incluso sus gustos literarios. Justo es que cerremos con la banda sonora de la adaptación que Paco León ha hecho de una comedia australiana sobre parafilias sexuales, recién estrenada, a la que desde aquí añadiríamos una que no han tenido en cuenta: la bibliofilia.

Del periodismo hecho literatura, y otras recomendaciones del mes

Destacados1512_SvetlanaEsta entrada de recomendaciones sobre novedades para vuestra biblioteca va a estar especialmente dedicada a libros que nos hacen entender que el (buen) periodismo también puede ser (buena) literatura. Para ello, empezamos con la Premio Nobel 2015, Svetlana Alexiévich, que hace unos días recibía el galardón en Estocolmo, y de la que, como sabéis, solo se había editado en castellano su obra “Voces de Chernóbil” antes de recibir el galardón. Pues bien, empiezan a salir a la luz otras, como “El fin del «Homo sovieticus»”, que acaba de sacar Acantilado en la que da voz a cientos de damnificados por el terrible experimento que fue la URSS; o como la que destacamos aquí, “La guerra no tiene rostro de mujer”, su opera prima considerada una obra maestra del periodismo de investigación, que se acerca a las mujeres que combatieron en las filas del Ejército rojo o de los partisanos contra Hitler en la Segunda Guerra Mundial.

No escribo la historia de la guerra, sino la historia de los sentimientos”, ha dicho la autora de este libro. Hay relatos como los de una francotiradora que recuerda los escalofríos y el miedo que sacudieron su cuerpo el primer día que pasó del blanco de madera a un ser vivo, o como el de una de sus compañeras que, de los momentos de combate no recuerda pájaros ni otros colores que el negro y el rojo. Es, como ella misma denomina sus obras, una “novela colectiva”, una “novela de confesión”.

DestacadosNov15_periodismoYa en tierras nuestras, pero en la misma línea que une periodismo y literatura, hablamos de El periodismo es un cuento”, una recopilación de los mejores reportajes del escritor gallego Manuel Rivas, 59 para ser exactos, en los que habla con grandes dosis de ironía de periodismo, de idiosincrasias propias y ajenas, de la pobreza, del daño que se hace a la naturaleza y de otras tragedias.

Para Manuel Rivas -nos lo contaba hace poco en una entrevista para la revista Infobibliotecas- hay una información que está “en las calles y las plazas”, y que con los aires de cambio que han soplado últimamente en nuestro país, ha empezado a circular de otra forma. “Ahora la información y la historia emergen juntas frente a la convención estadística, ese intento de mostrar la realidad manejado por los tecnócratas (…) Solo necesitaba empezar a circular y superar a los perros guardianes que decía Paul Nizan, los intelectuales cuya misión era precisamente impedir que la información circule”.

Otras recomendaciones

Crónicas de la mafia. Íñigo Domínguez. Libros del K.O.

Seguimos con el género periodístico con este libro del corresponsal de “El Correo” en Roma, encontraréis “lo más bestia que he leído sobre Berlusconi y la mafia”, en palabras de su colega del diario El Mundo Irene Hernández Velasco, que seguro que ha leído muchas cosas sobre Berlusconi.

Contiene el relato de los principales episodios protagonizados por la Mafia tanto en Italia como en EE.UU, además de una completa filmografía sobre el tema, con más de 250 películas comentadas que supone todo un repaso a cómo ha ido evolucionando la figura del gánster en la gran pantalla, y la fascinación que nos produce. “Mediante multitud de historias y anécdotas sangrantes que van rápidamente de lo trágico a lo cómico y viceversa, el autor nos describe la exitosa inoculación de la mafia en el Estado italiano desde sus mismos inicios hasta nuestros días”, han dicho de este libro en la revista JotDown.

DestacadosNov15_CienciaFiccion“Ciencia ficción. Crónica visual del género más apasionante de la galaxia”. Guy Haley (ed.). Lunwerg Editores.

De Frankestein a Avatar, de Verne y H. G. Wells a Isaac Asimoz, George Lucas o Spielberg, esta guía recorre todos los subgéneros de la ciencia ficción, en todos sus formatos -literatura, cine, cómic, videojuegos…-, todo en 500 páginas llenas de universos lejanos, viajes en el tiempo, amenazas científicas, superheroes y futuros apocalípticos, y con mucho material gráfico añadido. Una obra esencial para los aficionados y eruditos de tu biblioteca.

¿De los Beatles o de los Rolling?

En nuestra página de destacados podréis encontrar muchas otras recomendaciones, pero desde aquí vamos a cerrar esta entrada con un par de clásicos, porque en el fondo es lo que somos. Por un lado, con la edición en vinilo y CD del único que concierto que The Beatles dieron en Madrid, en la plaza de toros de Las Ventas, el 2 de julio de 1965, hace 50 añitos de nada. Se trata de una grabación que realizó José Luís Álvarez, entonces director de la revista Fonorama, y que durante muchos años se creyó que no era más que una leyenda urbana. No se trata de una grabación pirata porque se hizo con el beneplácito, contrato mediante, del mánager de los de Liverpool, Brian Epstein, y dicen que la calidad del sonido es óptima. Desde luego, se han tomado su tiempo para editarla. No sé, igual tenían dudas: ¿funcionará? ¿Habrá mercado para un disco así?

Destacados1512_Beatles -anuncio conciertoY ya en DVD se ha editado The Rolling Stones From The Vault: The Marquee – Live In 1971, una actuación mítica de los míticos Jagger, Richard and Co, en el mítico Marquee Club de Londres, filmada por la televisión estadounidense un mes antes de que viera la luz el album “Sticky fingers”. En ella tocaban en directo por primera vez temas como “Brown Sugar”, “Dead Flowers”’, “Bitch” y uno de esos que pocas veces presentan en sus conciertos, “I Got The Blues”. Os dejamos precisamente con el vídeo de “Dead flowers”. Después de verlo estaréis de acuerdo conmigo en que en este concierto Jagger no puede estar más sexy con esa torerita de lentejuelas. Lo estaría incluso sin ella ;). ¡Feliz semana!

Vidas con historia, historias con mucha vida: recomendaciones del mes

Estrenamos mes con una de las cosas que más nos gusta en esta vida: escarbar en las cajas de novedades para tocar, oler, ver y escuchar obras recién salidas del horno y listas para degustar. Ponemos unas cuantas en el escaparate, las que nos han entusiasmado, y de entre ellas hacemos esta selección de recomendaciones que esperamos que os guste. ¡Que aproveche!

“Roger Fry”, de Virginia Woolf (Lumen)

VirginiaWoolf_RogerFryTener en las manos un libro de Virginia Woolf para nosotros siempre es un lujo. En esta ocasión destacamos esta biografía del pintor y crítico de arte Roger Fry, que 1910 entró de lleno en la vida de Woolf y el Grupo Bloomsbury para ocupar un lugar central como inspirador de nuevas ideas, descubridor de nuevas obras de arte y nuevos artistas. Con él, Virginia Woolf descubrió a Cézanne y ya no hubo marcha atrás: desde entonces decidió que su escritura tenía que seguir el ritmo de los sentidos y no el que marca el calendario.

Escribir esta biografía le resultó a Virginia Woolf más difícil de lo esperado: sentía que estrujaba su cerebro “hasta dejarlo como el viejo trapo de una lavandera”. El 5 de enero de 1939, siete meses antes de su publicación definitiva, escribía en su diario: “el cerebro rodando todavía por el surco de la última frase” de la obra. En ella, Woolf, asidua lectora de biografías y memorias, intenta aproximarse al género desde la perspectiva experimental que caracterizó su escritura. Se lo cuestionaba todo, fuera de las convenciones: ¿qué es una vida? ¿cómo se escribe una biografía?

“Siempre nos quedará París”, de Ray Bradbury (Minotauro) 

Esta colección de relatos (y un poema final, “América”), publicada cuando Ray Bradbury rondaba los 90 años, hace que nos volvamos a encontrar con ese genio creador de universos sorprendentes, ingeniosos, absorbentes, conmovedores. Una madre que visita al destinatario del corazón de su hijo, unos ancianos con agorafobia, unas estrellas de la radio de los años 40 que cobran vida para ayudar a sus oyentes solitarios… historias que hablan de nuestras debilidades, y que emocionan. No es una colección que llegue a la altura de sus grandes obras de los años 50 del siglo pasado – sus cuentos reunidos en “el hombre ilustrado”, la distópica “Fahrenheit 451 o el clásico de la ciencia ficción “Crónicas marcianas”-, pero aún así es un libro para disfrutar. Porque Bradbury siempre nos acaba contando que, a pesar de los pesares, la vida es un viaje maravilloso.

 

Historias de aquí, con humor

YoquiseserSupermanPero basta ya de clásicos, es hora de descubrir letras frescas. Con su primera novela, “Yo quise ser Superman”, el actor Jordi Rebellón (Suma de Letras) nos trae una historia divertida, ácida y conmovedora sobre la aventura de la vida cotidiana que, tal y como están las cosas, sí que es asunto de superhéroes. En este caso, el protagonista descubre de repente que tiene superpoderes, y los tiene que aplicar a una tarea titánica: cuidar de un bebé. Ni se imaginaba lo difícil que le va a resultar. Dice Rebellón que la novela es una reflexión de lo que tenemos y lo que le gustaría a él que tuviésemos,” un grito sobre el derecho a opinar”. Por cierto, ya nos gustaría a nosotros contar con gadgetobrazos, mirada de rayos-x y velocidad supersónica para lidiar con niños. Falta nos hace.

Y seguimos con mucho humor, el que despliega Eduardo Salles en el blog cinismoilustrado.com, con centenares de miles de seguidores. y que ahora queda recopilado en el libro que aquí os presentamos, editado por Minotauro. Las ilustraciones de Salles están llenas divertida crítica social hacia todo en general, y hacia el uso de internet en particular. Aquí un par de ejemplos de lo más reciente en su blog, para haceros una idea de lo que se encuentro en el libro.

CinismoIlustrado_libros

 

Dinismoilustrado-Universidad

Recomendaciones en DVD

De lo que pasa en internet, de redes sociales y cibercrímenes habla Desconexión, el primer largometraje de ficción de Henry Alez Rubin, un realizador que viene del mundo de los documentales. Es un thriller trepidante de vidas cruzadas, de los que hacen pensar sobre los problemas que generan las nuevas tecnologías en nuestra sociedad. El reparto, integrado por Jason Bateman, Hope Davis, Frank Grillo y Paula Patton, entre otros, hace un buen trabajo. La película fue presentada en festivales como el de Venecia y el de Toronto con buenas críticas.

Hemos empezado esta entrada con una biografía y terminamos con otra, o, mejor dicho porque hablamos de cine, lo que ahora se llama una “biopic”, la del matemático británico Alan Turing, famoso por haber descifrado los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lclave de la victoria aliada sobre Hitler. Pero, no os creáis que Turing fue tratado por ello como un héroe; el “problema”: era homosexual y fue juzgado por ello. Dirigida por Morten Tyldum y protagonizada por Keira Knightley y Benedict Cumberbatch (protagonista de la serie Sherlock, y muy elogiado en el papel del matemático), “The Imitation Game” cuenta la historia, y por ello se llevó en 2014 el Óscar el Mejor guión Adaptado.

En nuestra web encontraréis el resto de recomendaciones del mes con más libros, literatura infantil y juvenil, cine y música. Y como “extra ball”, uno de esos vídeos que encontramos en Youtube y que nos emociona. Aquí lo encontraréis.

¡Feliz semana!

Clásicos de la literatura que cumplen años

Ahora que acabamos de celebrar la gran fiesta del libro (nada que ver con la tensión que se vive en otras grandes fiestas que se nos vienen encima, como, por ejemplo, la de la democracia 😉 ) queremos centrarnos en algunos grandes clásicos de la literatura obras que este año celebran aniversarios redondos. Multitud de eventos conmemoran en todo el mundo los 100 años de la publicación de “La metamorfosis” de Kafka, los 150 años de “Alicia en el país de las maravillas”, de Lewis Carroll, y los 400 años de la segunda parte de El Quijote, de Cervantes. Vamos a acercarnos un poquito a esas obras, a sus autores y a repasar las celebraciones que se avecinan.

MetamorfosisKafka_NordicaEmpezamos por el más reciente. Pocos autores han conseguido que su nombre se convierta en todo un símbolo de una forma de ver la realidad, y Kafka es uno de ellos. La realidad kafkiana está llena de simbolismo y de arquetipos sobre la alienación, de conflictos filosóficos, psicológicos y vitales, y “La metamorfosis” es uno de los mejores ejemplos de esa representación de la existencia. La transformación en insecto del humilde viajante Gregorio Samsa nos permite asistir a todo el proceso psicológico del protagonista y su familia para adaptarse, sobrevivir e intentar superar la situación. Es muy interesante la interpretación que hace el filósofo Fernando Bermejo Rubio sobre el significado de la obra, como lo es, aunque a otros niveles de erudicción, leer el prólogo de Borges incluyó en la edición traducida por él en 1938.

“La metamorfosis” se publicó por primera vez en la edición de octubre de 1915 de la revista literaria en alemán Die Weißen Blätter y la primera edición en forma de libro es de diciembre de 1915, editada por Kurt Wolf. En español se editó por primera vez en 1925 en la Revista de Occidente, aunque la traducción de Borges fuera posteriormente la más reconocida. Ahora, para celebrar este centenario, las editoriales Nórdica y Navona estrenan nuevas ediciones en español.

Alicia rocks

Si muchos grandes autores -empezando por el propio Borges y siguiendo por otros como Onetti y Nabokov- han confesado haberte visto influidos por Kafka, la nómina de los adictos a “Alicia en el País de las Maravillas” no se queda atrás. Adorada por surrealistas como Max Ernst, Aragon y Breton, reconocida por filósofos como Russell y Wittgenstein, su penetración en otras expresiones artísticas y no artísticas (teatro, cine, videoclips, música, marionetas, rutas turísticas, exposiciones) es prodigiosa. Es un libro enigmático, que va más allá de las fronteras de la literatura infantil, que critica sutilmente la sociedad victoriana con altas dosis de surrealismo, que fascina con sofisticados juegos literarios, lógicos y científicos en los que Lewis Carroll, reverendo y matemático del Christ Church College de Oxford, da vueltas a conceptos relacionados con el tiempo, la gravedad y la astronomía, entre otros.

La historia de cómo surge Alicia es bien conocida: Lewis Carroll, pseudónimo tras el que se escondía Charles Ludwig Dodgson, la inventa para amenizar el paseo en barco con uno de sus superiores y sus hijas. Una de ellas, Alicia Liddell, inspiró el personaje principal y animó a Carroll a poner la historia por escrito. Él le hizo caso (la influencia de la niña sobre el clérigo era enorme, y son muchas las historias que hablan de una relación algo más turbia), y finalmente se la regaló en la navidad de 1864. En julio del año siguiente aparecería publicada en libro. Hoy en día, dicen que es la obra británica más traducida exceptuando los trabajos de Shakespeare.

En cuanto a la conmemoración de los 150 años de la obra, los anglosajones en esto son únicos: el servicio de correos de Su Majestad, el Royal Mail, ya ha sacado una colección de diez sellos en honor a la obra inmortal, y existe una página web que ofrece un listado permanentemente actualizado con los actos relacionados con el aniversario: en estos momentos ofrece más de 100 en 10 países del mundo.

AliciaSellos150aniversarioAquí en España, la fiesta de la Literatura Amplificada Kosmopolis 15 le rindió homenaje , y la Xarxa de Biblioteques de Barcelona ha editado una estupenda guía de lectura en torno a la obra. Pero si de verdad queréis zambulliros en el mundo de Alicia, podéis reservar fecha para el que posiblemente sea el evento más emblemático de los que se celebrarán este año: el Alice’s Day que el próximo 4 de julio convertirá Oxford en el País de las Maravillas. En la web del Story Museum encontraréis toda la información.

El Quijote, segunda parte

Y nada mejor para cerrar este trío de grandes clásicos de la literatura que cumplen años que hablar de los 400 años que cumple la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, que en esta segunda entrega pasa de “ingenioso hidalgo” a “ingenioso caballero”. Por la obra desfilan personajes variopintos como el Caballero de los Espejos, Maese Pedro y sus títeres, y la Condesa Trifaldi. Don Quijote continúa sus viajes y aventuras consciente ya de su fama y se deja agasajar, y al fin Sancho es nombrado gobernador de la ínsula Barataria. En el proceso, Quijote va perdiendo ideales, y Sancho los va ganando.

“Cervantes vivió en una sociedad de la sospecha, en la que la limpieza de sangre se había convertido en un instrumento de discriminación”, explicaba la académica de la Lengua Carmen Iglesias en el acto de celebración del centenario que la Real Academia Española celebró este mes de marzo en Argamasilla del Alba (Ciudad Real), lugar que tradicionalmente se considera el lugar de La Mancha de cuyo nombre Cervantes no quería acordarse. A su juicio, El Quijote aporta “una nueva visión del mundo que costó abrirse paso, donde la verdadera nobleza y virtud radica en los hechos de la persona y no en el nacimiento, sustituido muy pronto por el valor del dinero”. Tanto ha costado abrirse paso esta visión del mundo que aún hoy es una asignatura pendiente.

En cuanto a las actividades que se están organizando para celebrar la obra, destacan las de la Casa Cervantes de Valladolid, con un ciclo de poesía, talleres infantiles y lecturas  y las del Museo Casa Natal de Cervantes de Alcalá de Henares (Madrid), con exposiciones, talleres, y animaciones teatrales, entre otras. Y para acercar la obra a los más pequeños, nada como la adaptación para niños que ha realizado el también académico Arturo Pérez-Reverte y que explica en este vídeo.

Ahora os dejamos para que tengáis tiempo de lo importante: volver a leer estas obras maestras… y difundirlas en vuestra biblioteca. ¡Feliz semana!

Bibliotecas y periodismo cultural

Hace unos días, el 10 y 11 de abril se celebraba en Santander el  I Congreso de Periodismo Cultural . La mayoría de los medios escritos establecidos estuvieron allí, junto con algunas radios, pocas televisiones y casi ningún representante de los nuevos canales en los que la cultura se discute y se divulga. Las discusiones brillaron por su ausencia debido a un programa que privilegió las intervenciones cerradas en lugar de los debates; los pocos que hubo fueron cortos y protagonizados por los que antes o después gozarían del derecho a la palabra desde el púlpito.

congreso-periodismoEn todo caso, el concepto de cultura que planeó todo el tiempo, aunque no se definió estrictamente, se basaba bastante en los libros, sobre todo en la literatura. En el fondo, los periodistas culturales saben (y les preocupa) de su dependencia hacia las editoriales, que les proporcionan los libros al tiempo que marcan sus agendas.

El periodista cultural tiene demasiadas veces la incómoda sensación de ser un “promocionero” de las grandes editoriales, que lo acosan exigiendo espacio y atención para sus autores mientras intentan marcar las líneas de opinión y crítica. Los libros son los objetos sobre los que gira el periodismo cultural y las editoriales quienes engrasan la maquinaria. Los lectores de prensa son lectores potenciales, futuribles compradores de libros al tiempo que receptores de la labor de divulgación, contextualización y crítica que mistifica al periodista cultural.

PeriodismoCulturalLa discusión giró, por tanto, en torno a cuál es la relación del periodista con la venta de libros. La librería es, en el fondo, el espacio de recepción de los resultados de la relación entre editorial, periodista y lector. Sólo la librería. En dos días de congreso no recuerdo una sola vez que alguien haya mencionado la palabra biblioteca.

La idea de cultura que parece haberse impuesto se basa en cosas que se pueden comprar y vender, ignorando que hay un circuito cultural vital y enérgico por el que pasan miles de personas cada año, que capta el interés de muchas generaciones por la cultura y que se esfuerza en dinamizar la lectura para hacer que pierda su tradicional carácter reverencial y se convierta en algo cercano y dinámico.

La cultura y los libros no solo circulan por las ferias editoriales, los premios y las novedades. Si el elemento central del sistema del libro es el lector, ignorar las bibliotecas y todo el caudal de ideas y prácticas que vehiculan es hacer un flaco favor a la cultura. Las bibliotecas también tienen que ser objeto de atención del periodismo cultural.

 

Iconos culturales, en nuestros destacados del mes

Este mes de febrero, en nuestras recomendaciones, nos hemos puesto fanáticos, adoradores de iconos culturales, incondicionales de los mitos (nunca diremos mitómanos, como esos que dan patadas al diccionario). Nos da igual cine, que música, que libros. Todo nos vale en este ritual de genuflexiones. Si no nos creen, pasen y vean.

La librería más famosa del mundo”, de Jeremy Mercer (Malpaso Ediciones).

Los fanáticos frecuentan siempre sus lugares de culto, y entre gente como nosotros, idólatras del libro, las librerías son templos y refugios. Shakespeare & Co es una de las más emblemáticas del mundo, y la obra de Jeremy Mercer que destacamos hoy es la reconstrucción con licencia de novelista de la crónica de ese lugar que ha sido posada de grandes y pequeños escritores de todo el mundo. Allí podían buscar un techo que les acogiera, y algunos se quedaban meses.

ShakespeareCoFundada por Sylvia Beach (que ha pasado a la historia por este hecho y por haber publicado el “Ulises” de James Joyce), y comprada a la muerte de ésta por George Whitman, por allí dejaron su huella grandes como los de la Generación Beat, Samuel Beckett y Anaïs Nin. El libro es un maravilloso compendio de anécdotas literarias, casi un repertorio de las letras europeas y norteamericanas del s. XX.

George Lucas”. Masters of Cinema Series – Cahiers du Cinema. Karina Longworth (Phaidon Press Limited).

GeorgeLucascónicas como pocas son la saga de La Guerra de las Galaxias filmada por un tal George Lucas, y también las películas de Indiana Jones producidas por él y dirigidas por Steven Spielberg. En este libro -que forma parte de la colección Masters of Cinema, escritos por algunos de los críticos, periodistas y académicos más respetados del mundo- se presentan todos los trabajos de Lucas, con textos claros y concisos. Incluye imágenes de los rodajes, fotogramas y pósteres, datos biográficos y sinopsis de las películas. Todo muy informativo.

Omega: historia oral del álbum que unió a Enrique Morente, Lagartija Nick, Leonard Cohen y Federico García Lorca”. Bruno Galindo (Lengua de Trapo).

Del cine a la música, y de un referente internacional pasamos a iconos culturales patrios, aunque de lo más selectos. En este libro el periodista y poeta Bruno Galindo recompone, a partir de más de medio centenar de voces, la intrahistoria de un disco que ha hecho historia. Un álbum que revolucionó el flamenco y el rock, una obra que, como escribe Santiago Auserón en el prólogo, “más que un disco, es un movimiento cultural y social”. Es maravilloso leer cómo el fallecido Enrique Morente y Leonard Cohen hablan de flamenco y de Lorca, y también asistir a la narración de todo el proceso de gestación del LP (detalles etílicos incluidos) por medio de los testimonios de los protagonistas directos. Aquí podéis leer algunos extractos del libro. Un lujazo.

Ennio Morricone” – The Album (Membram)

Perdonad que seamos así de sinceros y radicales, pero si en vuestra colección musical no tenéis una buena recopilación de Ennio Morricone tendréis que replantearos qué clase de biblioteca sois 😉 Este señor ha compuesto la banda sonora de más de medio millar de películas y series de televisión, incluidos grandes clásicos del spaghetty western como “Por un puñado de dólares”, “La muerte tenía un precio” y “El bueno, el feo y el malo”, y otras películas cuyas bandas sonoras han hecho historia, como La misión y Cinema Paradiso. Es un compositor polifacético e innovador, y su capacidad de trabajo es legendaria. No puede faltar.

Novedades de cine

No queremos terminar hoy estas recomendaciones sin mencionar un par de novedades en DVD que son maravillas Made in Spain.

Magical Girl

Dirigida por Carlos Vermut e interpretada por Luis Bermejo, José Sacristán, Bárbara Lennie y Lucía Pollán, es una de las películas más complejas y sofisticadas que ha dado el cine español en los últimos años. Cine negro, con momentos hilarantes y también conmovedores. Brillante y perversa, no ha dejado de cosechar premios, entre ellos el reciente Goya a la mejor actriz protagonista para Bárbara Lennie.

Cinco días para danzar

Dirigida por José Andreu, esta película documental narra cómo dos bailarines, un holandés y una vasca, plantean un reto a los chavales de un instituto de San Sebastián: montar una coreografía en solo cinco días. La danza obligará a esos jóvenes a romper sus roles justo en el momento de sus vidas en el que se están forjando. Es una película independiente, financiada por medio de crowdfunding, que muestra el poder de ideas sutiles para cambiar la educación… y el mundo.

Five days to dance / teaser en español from SUICAfilms on Vimeo.

Y para acabar como empezamos, os dejamos con una canción mítica, en una versión delicada y brutal, poderosa y conmovedora: es el Stairway to heaven de Led Zeppelin interpretada por las hermanas Wilson (Heart), con los supervivientes de la banda -Robert Plant, Jimmy Page y John Paul Jones- asistiendo al espectáculo. Con actuaciones así acabas comprendiendo el poder de la música. ¡Que la fuerza os acompañe!