Geopolítica bibliotecaria 3

 

Para resumir en una imagen esta serie de Geopolítica bibliotecaria, que estamos desarrollando desde hace tres semanas, no cabía mejor elección que la de una maleta vintage. Una de esas, no muy cómodas frente a los trolleys actuales, (las cargaban subalternos, nunca, el privilegiado viajero) que iban sumando pegatinas de hoteles y lugares de ensueño que certificaban lo cosmopolita del propietario. Pero el mundo de esas maletas hace mucho que se extinguió.

 

Paul Bowles, el escritor viajero, junto a su equipaje. En una época en la que el viajar (para quien podía permitírselo) era un placer aún ajeno a las masas.

 

Esas maletas representaban el poderío de los pudientes de la época frente a las desvencijadas maletas atadas con cuerdas de los emigrantes, los que se veían obligados a huir de su país ante el auge de los totalitarismos, de los perseguidos, los expatriados, los parias. Un siglo después, los movimientos migratorios, los refugiados, los excluidos de la globalización se amontonan a las puertas de Occidente. Y por muchos muros que se levanten siempre hay algo que termina permeando, infiltrándose entre los poros del hormigón.

El electro latino, el reguetón, los sonidos latinos llevan décadas calando des-pa-ci-to en los ritmos globales: y con ellos ciertos clichés de la cultural latina, y lo más ventajoso para los hispanohablantes: el castellano afianzándose en todos los ámbitos, incluido el de los negocios. Por mucho que algunos aborrezcan esta saturación reguetonera, como decía recientemente el iconoclasta crítico musical Victor Lenore: “tenemos por lo menos 30 o 40 años de reggaeton“. Así que, ya tú sabes, vamos rumbo a Latinoamérica.

 

Cuando los medios más supuestamente exclusivos llevan a su portada a un músico de reguetón: es que la cosa va en serio.

 

Feria del Libro del Oeste de Caracas 2018 en la que España fue el país invitado.

Entre los países sudamericanos, Venezuela, se ha convertido en una patata caliente de la política española. Una matrimoniada entre la derecha y la izquierda de nuestro país: propia de una de esas parejas en crisis que aprovechan las visitas a casas ajenas para airear sus miserias en público. Pese a ello en la última Feria del Libro del Oeste en Caracas, España fue el país invitado.

En la crónica que de los saqueos que se están sufriendo en muchas ciudades del país andino una nos llama la atención: la del saqueo de una librería en la parroquia caraqueña de El Paraíso. Según relata su afligida propietaria robaron todo lo que había en la librería: salvo los libros. En circunstancias así, hablar de cultura, hasta pareciera una frivolidad. Pero pese a todo, la cultura, siempre es una forma de resistencia incluso cuando las necesidades más acuciantes concentran toda la atención.

Los que huyen siempre dejan mucho atrás, y entre esas cosas, dejan también bibliotecas. El Buscón es una librería ubicada en el centro cultural, de la capital venezolana, El Trasnocho cultural. Su historia, como todo en el país, es la historia de una supervivencia en condiciones extremas. En un artículo publicado en el portal de noticias independientes de ‘Crónica uno’ se relata la crónica de las bibliotecas huérfanas de Venezuela.

 

Centro Cultural El Trasnocho en Caracas.

 

La librería El Buscón está especializada en textos agotados, y junto a otros establecimientos de parecidas características, han encontrado una vía de supervivencia gracias a la huida sin mirar atrás de tantos venezolanos que han ido abandonando el país llevando poco más que lo puesto. Las bibliotecas se quedan y ese abandono es aprovechado por las librerías y centros culturales. Como bien indica la responsable de El Buscón, en el artículo, no se trata de bancos de libros: aplican una rigurosa selección para conservar lo realmente relevante e interesante. En Venezuela, librerías y centros culturales, son auténticos centros de resistencia. Pero ¿y las bibliotecas?

 

Las bibliotecas en medio de las refriegas políticas en Venezuela. Imagen de la Biblioteca Pública Óscar Palacios Herrera en un barrio de Caracas. La biblioteca fue reinaugurada por el ministro de cultura en abril de 2017, y pasados unos días, fue atacada, incendiada y apedreada. 

 

Las bibliotecas dependen del poder y su capacidad de autonomía no es tanta como la de iniciativas privadas. En La biblioteca como arma política hablábamos de la manipulación que se puede hacer de las bibliotecas y la cultura desde puntos de vista ideológicos según la conveniencia del momento. Nada nuevo bajo el sol. En Venezuela también se está dando esa utilización: y así el escritor José Canache afín al régimen de Maduro (todo hay que decirlo): denunciaba recientemente que en las bibliotecas del Estado de Anzoátegui se estaban purgando libros y documentos sobre Chávez y la Revolución Bolivariana.

¿Hay motivos para ver algo positivo en una censura sea del tipo que sea? Si nos quedamos con el hecho de que alguien se esté molestando en cribar los fondos de una biblioteca para sesgar la historia ,en un sentido u otro, podríamos decir que sí. No deja de ser un reconocimiento al ascendente que las bibliotecas, y la palabra escrita, aún preservan incluso en sociedades tan fragmentadas como la venezolana.

 

La autobiografía de Mario Vargas Llosa en la que cuenta su progresivo acercamiento a posturas liberales.

 

Y si la revolución bolivariana, de marcado cariz izquierdista, ha terminado derivando en dictadura, por contraste, es oportuno que sigamos con un país que se ha erigido en paradigma del éxito del liberalismo como es: Perú. Según el FMI, ese oráculo divino que sentencia países, Perú es una de las economías emergentes entre los países de su ámbito más cercano. Como contrapartida, también es cierto que según el último ranking publicado por Transparencia Internacional: el país se ha elevado hasta el noveno puesto en la lista de países más corruptos.

Dejando aparte los aciertos o desaciertos de las políticas económicas aplicadas en la patria de origen de Vargas Llosa: ese enriquecimiento del país no se ha traducido en un mayor impulso al sector que aquí nos interesa. Si bien el Plan Lector (un listado de lecturas recomendadas para centros docentes) ha conseguido aumentar los índices de lectura en niños en edad escolar: el hábito tiene difícil continuidad ante la falta de suficientes bibliotecas públicas. Según el escritor peruano Javier Arévalo, que participó en la elaboración de dicho plan, este incremento de la lectura en jóvenes se da en los colegios privados: quedando los públicos desabastecidos por esa carencia de bibliotecas y medios.

 

La impactante campaña lanzada para recuperar los libros robados a la Biblioteca Nacional de Perú durante años.

 

Hacer lecturas (nunca mejor dicho) del hecho de que el FMI bendiga económicamente a Perú, y que al mismo tiempo hayan aumentado los índices de corrupción y los índices de lectura, pero, en colegios privados: sería hacer una lectura torticera, sesgada y maniquea. Mejor nos la ahorramos y que cada uno saque sus propias conclusiones. De momento dejamos el Perú con un libro: La biblioteca fantasma de David Hidalgo.

Hidalgo ha llevado a cabo una exhaustiva investigación periodística sobre el sangrante expolio al que ha estado sometida la Biblioteca Nacional de Perú durante décadas. Una historia de robos sistemáticos llevados a cabo por los propios trabajadores que vendían en el mercado negro las joyas bibliográficas de sus fondos. En La biblioteca fantasma se denuncian los errores y la desidia de responsables policiales y de magistrados que dibujan un retrato nada halagüeño del respeto de las instituciones por la cultura de su país.

 

 

Según un medio liberal como ‘The Economist’, Uruguay es el país más democrático de Sudamérica, y además según el mismo ranking que elevaba el índice de corrupción peruano: el menos corrupto. Y según Naciones Unidas el que tiene mayor nivel de alfabetización. Sin duda los tres millones y pico de población que tiene el país son mucho más fáciles de manejar que los más de 30 millones de Venezuela o Perú: pero algo habrá que se pueda adaptar a la realidad de otros países más complejos. Por ejemplo, el proyecto Biblioteca Solidaria, que ahora ha ampliado su radio de acción uniendo a Uruguay con Paraguay.

Este proyecto implica a padres, abuelos, vecinos, estudiantes y, en general, a todo aquel que quiera sumarse. Consiste en formar parte de equipos comunitarios de lectura que visitan principalmente escuelas, centros culturales y asociaciones buscando promover la lectura entre los niños uruguayos y sus familias. La iniciativa basa su éxito en el hecho de que implica a la comunidad, que busca a sus agentes promotores más allá del gremio docente, bibliotecario o estudiantil: aspirando así a objetivos a más largo plazo que los que se consiguen con simplemente promover la lectura exclusivamente en el ámbito escolar.

 

Biblioteca País: la biblioteca digital puesta en marcha por el gobierno uruguayo a la que se puede acceder simplemente con la cédula de identidad.

 

Y también recientemente, el gobierno uruguayo ha puesto en marcha la Biblioteca País, una biblioteca digital con más de 4.000 títulos en español que en su primer mes ha contabilizado un total de 40.000 préstamos. Tal vez algo tenga que ver una cuestión pendiente en las bibliotecas españolas: no se necesita carné de biblioteca: basta con la cédula de identidad, es decir, el equivalente a nuestro DNI.

En verano, las bibliotecas llegan a las playas a través de las Biblioplayas, y aprovechando que al final del verano, el 15 de septiembre, se celebra el Día de la democracia en el país: el concepto ‘biblioteca’ fue utilizado para celebrarlo a través de las denominadas “bibliotecas humanas” que ocuparon diversos espacios públicos de la capital promoviendo la comunicación entre los ciudadanos.

 

 

Es casi pecado estar por la zona y no aprovechar para visitar México (con su recién estrenado plan para fomentar la lectura AMLO que busca, entre muchas otras cosas, desasociar las bibliotecas con el aburrimiento); al gigante brasileño (al que el FMI pronostica una recuperación económica, y su nuevo presidente Bolsonaro, asegura una glaciación cultural al cargarse el ministerio del ramo); Argentina (con su crisis económica y sus bibliotecas comunales siempre en acción permanente); la siempre ejemplar Colombia (con un crecimiento sostenido pero que, al contrario del resto de países bendecidos por el FMI, mantiene una apuesta firme por las bibliotecas como agentes activos a favor de la paz y el progreso); o el pujante Chile (que del socialismo de los últimos años ha pasado al centro derecha actual y prosigue con proyectos bibliotecarios tan interesantes como BiblioRedesy siempre está de actualidad bibliotecaria, por asuntos como la inauguración de la primera biblioteca digital en un aeropuerto). Seguro que todos nos saldrán al paso en la crónica de actualidad en un futuro nada lejano.

 

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en la Biblioteca del Congreso, en Washington, en compañía de la bibliotecaria del Congreso, Carla Hayden. La foto fue tomada con motivo de una conferencia que pronunció Lagarde el pasado mes de diciembre en la Biblioteca.

 

Pero si hemos elegido a estos tres países de la zona para el último repaso geopolítico ha sido porque Venezuela, Perú y Uruguay ejemplifican fórmulas políticas y económicas muy distintas cuyos resultados, siempre desde el prisma que nos interesa, han dado resultados divergentes. Y al final queda la pregunta: ¿será por el modelo económico, por el ideológico-político, por la sociedad civil (en cuya organización confía una educadora peruana que amablemente nos ha escrito a raíz de leer esta serie geopolítica), o acaso, por sus gobernantes? La respuesta, como siempre, dependerá del prisma desde el que se mire.

Y tal como advertimos este panorama geopolítico bibliotecario se agotaría en tres entregas. Ahora nos surge la duda: ¿pecamos de ambiciosos o de modestos? Como no lo tenemos muy claro lo único que podemos decir es: ¿Continuará?

 

Libros para una nueva economía

Si la semana pasada hablábamos de qué se puede hacer desde las bibliotecas para abordar los problemas de las personas sin hogar, hoy vamos a acercarnos a la lucha contra la pobreza desde otro ángulo, desde el del conocimiento que se está generando en los últimos años para cambiar este sistema económico que a todos luces está fallando a la mayor parte de las personas.

dolar-cayendo1En esa línea, las Ciencias Sociales están viviendo una auténtica revolución de la mano de un fenómeno editorial que ha aterrizado en España este mismo mes con las traducciones al castellano y al catalán de “El capital en el siglo XXI”, del economista francés Thomas Piketty. La obra parece estar dando de lleno en la línea de flotación del actual sistema económico, porque cuestiona axiomas de la teoría económica que hasta ahora se consideraban inamovibles, y lo hace a partir del mayor estudio histórico realizado nunca del capital en los países en desarrollo. El libro pasa a formar parte de una serie de obras que en los últimos años están intentando aportar material para el debate sobre modelos económicos más sostenibles, justos e inclusivos. Esta semana queremos ofreceros aquí una guía breve de esas obras con las que desde las bibliotecas podemos contribuir a esos debates que mejoran nuestra economía y nuestra sociedad.

El capital en el siglo XXI / “El capital al segle XXI“. Thomas Piketty (Fondo de Cultura Económica / La Magrana)

Piketty_elcapitalDurante quince años, Thomas Piketty, en colaboración con profesores de las Universidades de Berkeley y Oxford, han construido una enorme base de datos -la WorldTop Incomes Database, accesible en internet– que incluye información sobre la evolución de las rentas altas desde que existen registros disponibles en diferentes países desarrollados (en Francia, por ejemplo, desde la Revolución Francesa). El estudio de esos datos ha dado como resultado “El capital en el siglo XXI”, todo un recorrido histórico sobre la desigualdad dentro del sistema capitalista que permite poner en cuestión muchos de esas leyes económicas supuestamente incuestionables en las que se escudan responsables políticos y líderes empresariales para imponer las políticas económicas dominantes en los últimos 30 años.

El libro, además, explica cuál es la perspectiva (poco alentadora) para el siglo XXI si no se introducen mecanismos correctores de la creciente acumulación de riqueza por parte del 10 por ciento (o del 1 por ciento) más rico de la población mundial. Y se atreve a proponer algunos de esos mecanismos, sin hacerse muchas ilusiones, como una “utopía útil” que sirva para marcar el camino. Ya es un referente a nivel mundial, y todo parece indicar que estamos ante un libro que acabará convirtiéndose en un clásico.

El fin de la pobreza. Cómo conseguirlo en nuestro tiempo. Jeffrey Sachs (Destino)

El estadounidense Jeffrey Sachs, catedrático de la Universidad de Columbia y consejero especial en Naciones Unidas, propone en este libro una guía para lograr que la sexta parte de la población mundial que hoy muere por causas relacionadas con la extrema pobreza, pueda salir del agujero. Para ello cree imprescindible que se cumplan los Objetivos de Desarrollo del Milenio -que pretenden, entre otras cosas, la reducción de esa pobreza extrema a la mitad en 2015- y que se establezcan nuevas metas claras y una coordinación internacional que permitan que todas las personas puedan accedes a niveles básicos de nutrición, asistencia sanitaria, agua potable y saneamiento, alojamiento y otras necesidades mínimas de forma que la pobreza extrema pueda ser erradicada en 2025.

Para ello, a su juicio, deberían cambiar, por ejemplo, las condiciones comerciales que padecen los países menos desarrollados, y reducirse la enorme disparidad en los niveles de crecimiento entre los diferentes países. En el desarrollo a partir de los avances tecnológicos puede estar una de las claves que permita hacerlo.

Por qué fracasan los países. Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza”. Daron Acemoglu y James A. Robinson (Deusto).

PorquefracasanlospaisesEste libro escrito mano a mano por un economista y un politólogo hace aportaciones que se han convertido en auténticos éxitos mediáticos, como el concepto de “élites extractivas”, con el que define a los grupos de poder que se apartan de la obtención del bien común y dedican sus esfuerzos a su propio bienestar; élites que no generan riqueza sino que se apropian de la de la mayor parte de la ciudadanía en beneficio propio (no sé si os sonará de algo). El libro explica que la razón por la que unos se enriquecen y otros se empobrecen no es geográfica, histórica o cultural, sino que responde sencillamente al funcionamiento o no de las instituciones, y hace todo un recorrido histórico para demostrar su tesis. Dice, entre otras cosas que España no es menos rica por ser del sur o por ser más católica (lo que viene siendo ser uno de los PIGS) sino porque no fue capaz de convertir en instituciones inclusivas las que surgieron del final del Antiguo Régimen. Un libro de lectura sencilla y muy interesante.

El precariado”. Guy Standing (Pasado & Presente).

El profesor de la Universidad de Londres Guy Standing, creador del Índice de Trabajo Decente, define en este libro el nacimiento de una nueva clase social víctima de la crisis del sistema financiero, una clase -formada por trabajadores sobrecualificados o infracualificados, parados de larga duración, jóvenes procedentes de áreas deprimidas, inmigrantes, madres solteras y otros grupos de población unidos por su exposición extrema a los caprichos del mercado. Viven a un paso de la exclusión social gracias a la “flexibilización” del mercado laboral y a que ya no pueden contar con las redes de protección que hasta ahora proporcionaba el Estado del Bienestar.

Dice Standing que esta precarización no es un proceso natural derivado de la globalización o de la evolución del trabajo, sino una estrategia deliberada diseñada para acabar con las instituciones sociales creadas en los países occidentales tras la Segunda Guerra Mundial.

Crisis económicas en España: 1300-2012”. Francisco Comín y Mauro Hernández (Ed.) (Alianza)

CrisiseconomicasEspañaY acabamos con un libro que intenta explicar lo nuestro, un libro que reúne a los diferentes expertos en la materia para analizar los problemas históricos de la economía española. Para ello analiza las diferentes crisis las crisis demográficas, agrarias, comerciales, industriales, financieras, monetarias, bancarias y de la deuda pública, así como las derivadas de las burbujas especulativas y de las guerras, y de ellas intenta extraer lecciones que nos sirvan para lo que vivimos hoy. Entre sus conclusiones destacan que las grandes crisis no son nunca sólo económicas, y que el sector financiero puede anticiparlas, y también amplificarlas. Y dicen que esas crisis son “parteras de las transformaciones económicas y políticas”. En eso parece que estamos.

Estaremos encantados y muy agradecidos de que incluyáis en los comentarios otras obras que os puedan parecer interesantes para enriquecer esta miniguía. ¡Saludos!

Genios, sabios y divinos: las sugerencias de mayo

MagnumStoriesRetomamos con muchas ganas nuestras sugerencias de libros, música y cine, y lo hacemos a lo grande, empezando por una joya de libro que nos trae nada más y nada menos que 61 clases magistrales de algunos de los mejores fotógrafos del mundo que han pasado por la Agencia Magnum. En Magnum Stories (Phaidon Press Limited) se puede leer, contado por ellos mismos, cómo autores de la talla de Henri Cartier-Bresson, Robert Capa y Martin Parr han enfocado la fotografía, sus puntos de vista, sus métodos de trabajo. Y al mismo tiempo hace un repaso por todos los géneros de la fotografía (de guerra, documental, realismo social, retrato, paisajes, moda…) y por algunos de los acontecimientos clave del último medio siglo (la Guerra de Vietnam y el funeral de Gandhi, entre otros) y personajes míticos como Picasso y Malcom X. Vamos, como para no perdérselo.

Y de clásicos de la fotografía pasamos a un clásico de la economía cuya relectura puede venirnos muy bien, vista la crisis en la que nos ha instalado cierto modelo económico. Se trata de Karl Polanyi, profesor en la Universidad de Columbia (EEUU) que fue pionero en el estudio de la relación entre la economía y una determinada cultura y sociedad, impulsor de las teorías sobre la democracia económica, y, como podemos comprobar ahora, todo un profeta. En “Los límites del mercado”(Capitan Swing Libros), el profesor Gareth Dale analiza en profundidad las tesis de Polanyi (fallecido en 1964) y expone en todo su esplendor cómo lo que él entendía como “miopía de mercado” ha llevado a nuestra sociedad al borde de un abismo de crisis social y ecológica.

Divinos y humanos

Y, como hacen en los telediarios, para suavizar reflexiones tan profundas (aunque sin frivolidades, que hoy no tenemos uno de esos días), pasamos a recomendaros el retrato irónico y mordaz que Ana María Moix hizo en “24 horas con la Gauche Divine” de la izquierda divina barcelonesa de los años 60, esa amalgama de escritores, agentes literarios, arquitectos, modelos, actores y otros personajes -desde Gil de Biedma a Vargas Llosa, y de Oriol Bohigas a Óscar Tusquets- que impulsaron toda una revolución cultural en los años de la gris dictadura franquista.

Terminamos estas recomendaciones hablando no ya de divinos muy humanos, sino de un humano divino, el inefable Andreu Buenafuente que en el documental “El culo del mundo” (con perdón) emprende un viaje para explicar(se) el por qué de la comedia. Aquí os dejamos el trailer. ¡Que disfrutéis!