… (post en obras)

 

AVISO: este post es una zona en obras. No se requiere casco, porque todo lo que obstaculice la libre circulación de las ideas, está vetado. El post está sujeto a cambios continuos. Si ya lo leíste, puedes pasar directamente al final para ver las reformas que se han ido añadiendo en días posteriores a su publicación; y que quizás terminen afectando a su estructura.

 

Esto no es un post, tampoco es una pipa como dijo Magritte. Es algo parecido a un mueble de IKEA, pero sin instrucciones de montaje. Se podría decir que es un experimento, pero sería falso, porque cuando está todo inventado, hablar de experimentos suena demasiado pretencioso. Para empezar contraviene todos los protocolos SEO implementados en este blog para reforzar su localización por los motores de búsqueda. No, no se trata de que el blog de Infobibliotecas se pasa a la Deep web (ya saben, el lado oscuro de internet); pero como no sea mediante Compartir, Likes, retuits y demás vericuetos digitales, este post quedará como un mensaje en una botella que no arriba a ninguna orilla. Probablemente no sea más que un suicidio estadístico; pero como decía Eugeni D’Ors, los experimentos se hacen con gaseosa: y nada hay más gaseoso que el medio digital.

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La pregunta de partida es la única certeza: ¿tiene sentido escribir un blog en una biblioteca a estas alturas?

En una revista está claro que sí, pero aquí hablamos de bibliotecas. Si se buscan, en la Red hay profusión de artículos que nos glosan las virtudes y ventajas, de vender las ofertas bibliotecarias a través de los medios que pone a nuestra disposición internet. Que si Twitter, que si Facebook, que si Instagram, que si Periscope … pero antes de todo esto: estaban los blogs.

Repasando los blogs de bibliotecas que aparecen en la web Blogs de bibliotecas públicas, el uso que mayoritariamente dan las bibliotecas públicas a los blogs, es el de tablones de anuncios redactados y dirigidos de manera unidireccional desde los bibliotecarios al público. Actividades, novedades, concursos, fotografías de eventos suelen ser lo más habitual; informaciones que también pueden darse simplemente desde la web de la biblioteca.

 

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Ranking de los blogs más citados, según la encuesta realizada para el trabajo fin de grado de Miguel Ángel Vera Baceta en 2013: Aproximación a la Biblogsfera española

 

En el libro Creative Library Marketing and Publicity: Best Practices (Publicidad y marketing bibliotecario creativo: mejores prácticas) editado por Robert J. Lackie y Sandra Wood en 2015, recogen las exitosas iniciativas puestas en práctica por el Sistema de Bibliotecas Públicas de Plano, en Texas. Según se detalla en el tercer capítulo, en la gestión de los social media del sistema de bibliotecas, están implicados hasta 68 miembros de los 174 que conforman las plantillas. Pero los equipos no se componen sólo de personal bibliotecario; acertadamente, combinan mitad de personal bibliotecario, con la otra mitad compuesta por personas ajenas, no profesionales de la biblioteconomía.

Plantear algo así en la mayoría de bibliotecas de nuestro país suena a broma en estos tiempos de recortes presupuestarios y de personal. Pero siempre hay opciones, o al menos, experimentos con gaseosa.

En la plataforma especializada en tecnología CNET, en unas semanas se publicará la novela Control de masas. ¿Qué tiene de particular esta novela de ciencia ficción? Que ha sido escrita de forma colaborativa por 120 autores (conocidos y anónimos) a través del uso de la herramienta Google Doc, en un solo documento publicado con licencia Creative Commons. Este es el ejemplo más reciente que ha saltado a los medios sobre escritura colaborativa online, pero sólo hay que navegar un poco por la red para encontrar mil ejemplos más.

 

CrowdCountrol

 

La escritura colaborativa o la narrativa transmedia, son posibilidades que se pueden poner en práctica para dar un vuelco al blog de una biblioteca pública. En el entorno digital, la dudosa veracidad de los contenidos es una constante, y aprovechar el prestigio que, pese a todo, aún se les reconoce a las bibliotecas, es una oportunidad.

Pero seamos realistas, las propuestas e ideas que se dan en los blogs especializados en biblioteconomía (como en este mismo), en ocasiones, quedan muy lejos de la realidad cotidiana de la mayoría de bibliotecas. Quemamos etapas, y ya estamos inmersos en la Biblioteca 3.0, cuando la mayoría, ni siquiera ha tenido tiempo de poner en práctica lo que de bueno ofrecía la 2.0. Por lo que vamos a intentar probar qué se podría hacer al respecto, pero no contándolo, sino experimentándolo.

 

 

La cultura es nuestro Dios,

y Frankenstein (o Robocop) su profeta 

 

El cineasta chino Jia Zhang-ke, en su última película Más allá de las montañas, utiliza un recurso que copiamos con descaro aquí. El título no aparece al principio de la película, sino a la mitad del metraje, como una manera de fraccionar la narración, de narrar los hechos desde otro enfoque. Aquí no aspiramos a grandes discursos creativos, tan sólo a convertir al post en una probeta, en una criatura hecha de trozos de otros cuerpos, en la que todo el que quiera, está invitado a participar. Y a partir de aquí, el post está más en obras que nunca.

Arrancamos emulando al doctor Frankenstein, con una blasfemia: defendiendo la aplicación de la estrategia Belén Esteban a los blogs de bibliotecas. ¿Qué es lo que más se valora en las redes sociales, en los medios, y hasta en la literatura? La impudicia, dirán algunos y no les falta razón; pero por ser amables digamos que es la sinceridad, el exhibicionismo, las confesiones, el mostrarse tal y como se ve uno a sí mismo: con sus defectos y sus virtudes. Como rezaba el titular de un reciente artículo de El cultural sobre el auge de la autoficción: Si la ficción ha muerto…¿todo está permitido?

Contando historias en una cinta de supermercado, la estupenda campaña de los supermercados Aldi. ¿Cuántas historias así se podrían contar con los préstamos que se hacen en una biblioteca? 

 

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Egosurfing, o danos hoy nuestra ración de narcisismo digital de cada día y perdona nuestras ofensas

Vamos a contar mentiras que cantábamos de pequeños; o verdades: juzgarlas sólo corresponde a quien las lea. Utilizar el blog de tu biblioteca para contar un relato, una historia.

Cada vez que cuelgas una foto en las redes, que te haces un selfie y lo publicas en Instagram, que compartes tu firma en alguna solicitud de Change.org: estás contando tu historia, la parte de tu vida que quieres que conozcan los demás, construyendo el relato de una identidad pública en la que muchos simulan vivir todo el tiempo.

Es humano, todos queremos salir favorecidos en la foto. Por eso, si todo el mundo cuenta su vida en las redes, cuenta la de tu biblioteca e invita a los demás a que participen. En algunos hoteles noruegos es habitual encontrar en el vestíbulo; un panel con favorecedores retratos fotográficos de su personal, en elegante blanco y negro, con sus nombres de pila y cargo debajo. Es una forma de hacer más confortable la estancia, de dar la bienvenida al huésped.

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Los seis volúmenes de Mi lucha del noruego Karl Ove Knausgárd, se han erigido en una de las más aclamados ejemplos de autoficción. Su sinceridad al narrar su vida ha conectado con muchos lectores, reafirmando el boom de la literatura del yo.

Así pues se trata de pensar en cómo te gustaría que vieran a tu biblioteca, y empezar a contarla según esa imagen mental:

  • narrar anécdotas cotidianas, en las que no comprometamos a nadie por ello. No se trata de hacer grandes alardes literarios. Se trata de usar el blog como si de un diario personal se tratara, sólo que de forma colectiva. Como en el resto de escaparates digitales, cada uno decidirá hasta dónde está dispuesto a enseñar. Lo cómico y lo sentimental, cotizarán al alza como bien se sabe,
  • conectar el relato que hagamos del día a día de la biblioteca con la actualidad social más inmediata. Narrar cómo afecta a la biblioteca las circunstancias de nuestro entorno, confesar los problemas y lo que no nos gusta (y aquí cada uno sabrá hasta qué punto contar para no meterse en líos)
  • si la privacidad cotiza a la baja en general, no digamos en una institución pública (que se suponen transparentes), así que no tengamos miedo a mostrar las debilidades, los puntos flacos que estamos trabajando para mejorar,
  • y por encima de todo, abrirlo al público. No podemos saber de todo, pero en nuestra comunidad seguro que hay gente con ganas se expresarse, de comunicar, y compartir aficiones. Adoptar la forma de hacer de los fanzines, e ir sumando firmas de aficionados al cine, la música, el cómic, que seguro hay en nuestro entorno, y querrán hacer proselitismo de sus aficiones,
  • y en medio de todo, el bibliotecario, como auténtico community manager, es decir como el que maneja (en el buen sentido) a la comunidad, y le da un orden, una lógica, una estructura a través del blog.

 

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Kit para que hagan scrapbook los amantes de la lectura y los libros

 

Por eso este post está en construcción, desde el mismo título (que no tiene). Quien quiera participar tanto bautizándolo, o con reflexiones, imágenes, vídeos, enmendándole la plana, u otra cosa que se pueda publicar y editar en el formato de blog en WordPress: está invitado a hacerlo. Como si se tratara de un scrapbook en digital, todo lo que se reciba (y tenga que ver con el asunto, que tampoco se trata de jugar al cadáver exquisito) en la dirección: vfunes@infobibliotecas.com, o se comparta en el Twitter de Infobibliotecas con el hashtag #postenobraso se añada a los comentarios de este post: se irá añadiendo al texto, para ir enriqueciéndolo; o llegado el caso, generando otro nuevo.

Es de esperar ante esta propuesta de tormenta de ideas, que el resultado sea un silencio atronador. Pero por si acaso, a alguien hemos conseguido seducir (aunque sea para criticarnos, siempre que sea constructivo, que no se trata de practicar el masoquismo digital) para fabricar a este monstruo; lo que se añada aparecerá bajo la autoría colectiva de Alan Smithee, y aquí es necesario hacer una pequeña aclaración.

El nombre de Alan Smithee (y algunas variantes de este nombre) aparece como responsable en muchas películas totalmente dispares en cuanto a género, época y estilo; la explicación de tan nutrida y dispar filmografía se debe simplemente a que el tal Smithee, no existe. Desde los años 60, éste ha sido el nombre con que se han firmado aquellas películas hollywoodenses, cuyos artífices, ante el resultado final; han preferido negarles su paternidad.

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Por eso, independientemente de que aparezca el nombre de quien colabore junto a su aportación, la autoría global de esta tormenta de ideas en forma de post, irá bajo la firma de Alan Smithee; porque de lo que se trata es de montarnos una película de la que es posible que nadie quiera responsabilizarse. Una forma de renunciar al ego (pero ¡qué falso suena!) en esta creación bastarda que estamos proponiendo concebir entre todos.

Y mejor que lo dejemos aquí, antes de que esto termine como uno de esos anuncios de contactos que muchos leen para reírse un rato, y que a nadie se le ocurre responder.

 

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La cultura es nuestro Dios, y Frankenstein (o Robocop) su profeta

 

Reformas posteriores a la fecha de publicación

Posted on 12/08/2016 por Alan Smithee…

[Artículo interesante publicado por Claudia Rivera Sánchez en Infotecarios sobre narrativa transmedia]

Un relato, muchas plataformas y más es la Narrativa Transmedia.

 

Posted on 02/06/2016 por Alan Smithee

[Materiales para posibles reformas tomados de los comentarios al #postenobras el 01/05/2016]

A través de los comentarios a este post, la Biblioteca de Bellvitge nos informa del cambio producido en su blog, que viene totalmente al hilo de lo que hablamos más arriba. Una orientación total al usuario, que pasa a convertirse en protagonista. Frente a los asépticos comentarios en los Opacweb, estas minientrevistas-recomendaciones ponen cara a los integrantes de la comunidad bibliotecaria; ayudando a disipar la frialdad de lo digital.

Si arriba hablábamos de los hoteles noruegos que disponen elegantes fotografías de su personal en los vestíbulos, como forma de acoger y hacer sentirse cómodo al huésped desde el principio; la empatía que se consigue con algo tan sencillo como poner nombre y cara a los usuarios de la biblioteca, actúa de igual modo. ¡Muchas gracias por colaborar a añadir materiales a este #postenobras!

 

TOTAL

 

[Materiales para posibles reformas tomados de Twitter el 01/05/2016]

 

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Honorio Penadés nos descubre lo que se podría considerar un ejemplo de storytelling bibliotecario. Una historia sobre los itinerarios que siguen los libros muy interesantes. Este tuit dio también lugar a un intercambio de GIFs animados entre @biblioprecario y Honorio; en la narrativa transmedia nada es despreciable como recurso narrativo, ni siquiera los GIFs. Pueden quedarse en simples guiños irónicos, o ir más allá.

Por ejemplo, la artista Sam Cannon los utiliza como parte de su discurso creativo:

Los GIF animados de Sam Cannon como expresión artística

También hay experiencias del uso de GIFs incluso en el periodismo como nos relatan en este artículo.

 

Posted on 01/06/2016 por Alan Smithee

[Materiales para posibles reformas creados en Twitter el 31/05/2016]

 

CONVERSACIÓN COMPLETA

10 pensamientos en “… (post en obras)

  1. Pingback: Trastorno bipolar bibliotecario en fase críticaEl blog de Infobibliotecas

  2. gracias!!!!! estoy haciendo trabajo fin de máster y vuestro blog entra como anillo al dedo de lo que hablo….los blogs de las bibliotecas y sus utilidades

    • Nos alegra mucho que te sirva de ayuda, y nos encantaría conocer (si se puede) tus reflexiones respecto a este asunto. Se podrían sumar a este post en obras, y seguir ampliando el debate. Muchas gracias por decírnoslo, y mucho ánimo con el master.

  3. Pingback: supermercados de la cultura: oferta del día en ideas propiasEl blog de Infobibliotecas

  4. Gracias por este artículo tan interesante. Des de la @BiblioBellvitge estamos totalmente de acuerdo con Alan Smithee. Nosotros hace poco tiempo que hemos dado una nueva orientación al blog de la Biblioteca. Ahora la palabra la tienen los usuarios: http://blogdelabibliotecabellvitge.blogspot.com.es/ Todavía es pronto para valorar el cambio, pero las sensaciones son positivas. Tenemos cola de usuari@s pidiendo hacer recomendaciones. Saludos!

    • Nos alegra mucho que os guste. Muchas gracias por compartir el ejemplo de vuestro blog, os ha quedado estupendo. El abrir el blog a los usuarios es una de las formas más sencillas y fáciles de crear comunidad. Como decíamos en el texto del post, no hacen falta grandes alardes literarios, es suficiente empezar con cosas sencillas, pero que despiertan rápidamente la empatía.

      La idea que habéis puesto en práctica es asumible prácticamente por cualquier biblioteca, sea cual sea la población a la que atienda. No nos extraña que tengáis lista de espera.

      Vuestro blog va a suponer otra reforma al post. Ojalá que con más ideas y testimonios como el vuestro, esta obra dure más que la de El Escorial.

  5. Hace unos días, para mi perplejidad, me contaron en un curso que “la web 2.0 era una cosa del pasado, los blogs y todo eso, cosas que ya no hacían falta porque ahora tenemos Facebook y ahora estamos en la 3.0”. Resumo mucho porque se me escapa la risa al acordarme de ese curso, pero no quiero dejar de aportar un punto de vista que puede sonar dogmático:
    1. Creo que desde los blogs comentaremos la desaparición de Facebook y Twitter y todos los demás. Y la aparición de los que aparezcan.
    2. Creo que las empresas siguen apostando por los blogs en su comunicación corporativa. ¡Ojo! Apostando, lo que significa que les ven futuro.
    3. Creo que “blog” es sólo una palabra, que podríamos olvidarla sin problemas, si no olvidamos que queremos tener plataformas online de fácil escritura, de actualización periódica y abiertas a comentar y compartir.
    4. Creo, finalmente, que es muy distinto escribir un blog para bibliotecarios que un blog desde la biblioteca.
    Y que tomo las ideas que se ven más arriba (en naranja) con entusiasmo benchmarkero 😉

    • Muchas gracias por el comentario H. Compartimos las risas aunque sólo fuera porque pese a que vayamos por la web 2.0, la 3.0 o cuantos números quieras sumarles; ese borrón y cuenta nueva con el que quieren siempre convencernos los amantes de la novedad, hay algo básico que dificilmente desaparecerá: el placer de que nos cuenten cosas, de que nos relaten historias.

      Con 140 caracteres, con la estrechez de una nota en Facebook, dificilmente nadie podrá contarnos nada lo suficientemente consistente. De ahí que la literatura del yo esté conociendo ese auge, que la autoficción atraiga tanto la atención. El renacer del formato de entrevistas pausadas en la televisión también va por ese camino; simplemente queremos que nos cuenten historias, y en el evanescente mundo digital donde aún es posible pergeñar un relato es en un blog. Que se amplíe, se ramifique hasta el infinito en los más variopintos medios, no resta importancia a que lo que prima es la necesidad primaria de un relato, de una historia.

      Por eso la pregunta no es si los blogs dejarán de existir (bueno con ese nombre puede que sí, pero ¿qué más da?), lo interesante son las nuevas formas de contar esas historias que están surgiendo de la interacción de tanta plataforma tecnológica.

  6. De entrada me parece muy interesante la propuesta pero requiere algo de reflexión… Espero en estos días poder aportar alguna idea.
    Antonia

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