Desmontando el 2018

 

 

Para el 2019 nos queremos pedir la libertad de equivocarnos, una y otra vez, hasta conseguir acertar. Probablemente sea de las cosas más necesarias en las bibliotecas del XXI. Olvidarse de tanto miedo al fracaso y experimentar. Si todos estamos dándole vueltas a cómo evolucionarán, hacia dónde irán, en qué se convertirán: lo primero que hay que exigir es libertad para equivocarse.

Eso es algo que en este blog se practica en cada post, en cada interpretación que se hace de la cultura en nuestros días, en cada lectura que hacemos de lo bueno y malo que convive en el mundo bibliotecario. Erratas, y no solo tipográficas, seguro que hay en alguno de los posts que aquí rescatamos para desmontar el 2018. No vamos a decir que no nos importen. Pero lo que sí podemos decir es que no nos paralizan. El que no hace nada no rompe nada. Y en las bibliotecas de este 2019, y de los que sigan, queda mucho, mucho por hacer.

 

“También se da la tendencia de convertirlas [a las bibliotecas] en cementerios de elefantes para funcionarios […]  cuyo único remedio pasa porque se jubilen. Que la solución, en muchos casos, para un funcionario que no cumple con sus obligaciones sea esperar a que se jubile, es además de triste, un síntoma de que algo huele a podrido en las administraciones.”

 

Extraído de:

Abierto hasta el amanecer: funcionarios y bibliotecas

 

“El silencio en las salas de una biblioteca es algo a preservar pero el silencio en las redes sociales es un páramo por el que nadie quiere transitar. Ni siquiera una biblioteca.”

 

Extraído de:

“No tengo Facebook, Twitter, ni Instagram”: el desgarrador testimonio de una biblioteca en directo

 

“obsesionarte con los indicadores y los subcampos del MARC 21 es como dibujar una diana en tu biblioteca para que impacte el meteorito que extinguió a los dinosaurios.”

 

Extraído de:

Om namah shivaya: mantras de biblioteca

 

“Si la biblioteca quiere acabar con el asedio de los salvajes debería empezar por desacralizar la cultura; por desactivar el sermón sobre sus beneficios que promete una salvación en esta vida igual que los curas prometen la salvación en la otra.”

 

Extraído de:

Asalto a la biblioteca del distrito 18

 

“Un pensamiento que siempre me ha dado buenos resultados, en esos momentos de bajón, es que el político de turno pasará. Ellos se irán: concejales, alcaldes y demás gerifaltes: pero yo seguiré porque no soy un cargo electo, ni de libre designación. Ellos se irán y yo seguiré. Y así ha sido.”

 

Extraído de:

Menú del día para mujeres bibliotecarias

 

“la profesión bibliotecaria puede extinguirse si peca de falta de ambición cultural. Ejercer como funcionarios de la cultura (en el sentido más peyorativo que se adjudica al término funcionario) en vez de como profesionales de la cultura.”

 

Extraído de:

Biblioteca con subtítulos

 

“las bibliotecas públicas sin necesidad de alharacas, ni adherirse a manifiestos de un bando u otro: son las garantes de la salud democrática de un país, las instituciones públicas que mejor protegen la libertad de expresión y la diversidad de pensamientos.”

 

Extraído de:

Bibliotecas al filo de la ley

 

“la solución que algunas bibliotecas han buscado para sobrevivir ha sido la de convertirse en cabarés.”

 

Extraído de:

Cabaré bibliotecario

 

“Se trata de que las bibliotecas tengan un peso específico a la hora de ganar elecciones:  promover la manera más efectiva de que los partidos las incluyan dentro de sus programas electorales.”

 

Extraído de:

La biblioteca como arma política

 

“la contracultura goza de la libertad del lumpen, no entiende de fronteras, permea y se deja permear, ensuciar, guarrear sin miedo a perder su esencia porque su esencia es contradecirse continuamente.”

 

Extraído de:

Biblioteca contracultural, biblioteca contra la cultura

 

“Cada vez importa menos el pedigrí, el origen (sea OT, Got Talent, los fanzines o Instagram), la mancha de nacimiento para estos millennials que aceptan las nuevas voces que surgen en la cultura dependiendo de lo que ofrecen, no de las bendiciones de la crítica, o de los cenáculos intelectualoides de toda la vida”

 

Extraído de:

Biblioteca millennial

 

“Lo único que revienta es que todavía haya ciudadanos que se maravillen por lo que les ofrecen negocios, que buscan su dinero, y no aprovechen que las bibliotecas les ofrezcan lo mismo gratis (gracias a los impuestos de todos) a pocos metros de su domicilio.”

 

Extraído de:

Creative commons bibliotecarios

 

“La infantilización de la cultura se mitiga dotando de contenido al artificio. Por eso las bibliotecas son las indicadas para aportar ese contenido, esa artesanía cultural necesaria para que las luminarias digitales no se queden en simple pirotecnia que se extingue sin dejar rastro una vez se apaga el dispositivo.”

 

Extraído de:

Perpetuando estereotipos, destrozando bibliotecas

 

“Todos somos arribistas, todos somos trepas culturales, y las bibliotecas públicas llevan siglos proveyendo de municiones a los millones de arribistas que han asaltado, una y otra vez, los palacios de invierno de la cultura.”

 

Extraído de:

Biblioteca de alta cuna y baja cama

 

“Las bibliotecas no necesitan caridades: necesitan responsables políticos que las respeten y las doten convenientemente de presupuesto, equipamientos y personal; y de ciudadanos que las defiendan como algo suyo y dejen de verlas como depósitos de libros o como custodia de un concepto de cultura anclada en el pasado.”

 

Extraído de:

La caridad bien entendida empieza por la biblioteca

 

 

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